• Caracas (Venezuela)

Nelson Rivera

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Libros: Andrés Sánchez Robayna

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Tiene el ensayo poético su modo de avanzar: se deja llevar por la intuición, los encuentros inesperados, la repentina aparición de ideas, el recuerdo de pinturas o poemas. El ensayo poético no teme a las señales, a los imprevistos. Su sino es la indagación. El riesgo. Como, cautivador ejemplo, este que ha tomado el poeta Andrés Sánchez Robayna: escribir un libro sobre el vaso de agua.

Una literatura surgida y prendada a unos motivos: Luigi Amara escribe sobre el aburrimiento. José Ovejero sobre la crueldad. Miguel Albero sobre el fracaso. Estos son, si se me permite la denominación, “ensayos dimensionales”: sus autores se adentran por los caminos de la psique humana. Pero lo del poeta, ensayista y traductor Andrés Sánchez Robayna (España, 1952), Premio Nacional de Traducción en 1982 y Premio Nacional de Crítica en 1984, ambos en su país, va más allá y más acá: a la aparente insignificancia, a la mera obviedad expuesta en el vaso de agua.

Otros le han precedido en el interés por el vaso de agua: de hecho, el volumen incluye una selección de poemas de Wallace Stevens, Jorge Guillén, Francis Ponge, Ángel Crespo, Nuno Júdice, José Goroztiza (su texto cumbre, Muerte sin fin, ocupa la esmerada atención del lector crítico que es Sánchez Robayna), Joao Cabral de Melo Neto, Carlos Edmundo de Ory y otros, así como las reproducciones de obras de Diego Velázquez, Francisco de Zurbarán, Jean-Siméon Chardin, Juan Gris, Josef Sudek, Luis Fernández e Iran do Espíritu Santo: de estas y otras figuraciones visuales y textuales se alimentan los 24 ensayos breves que Sánchez Robayna incluyó en este libro inusual.

Ensayar sobre el vaso de agua es darle un nuevo sentido a lo cotidiano. Revisarlo, reinventarlo. Aceptar la posibilidad de centrar la atención en aquello que siempre está ahí: verlo como si constituyese una aparición, un acontecimiento. Aceptar que “el vaso es algo más (mucho más) que su función”. Consiste en establecer una relación distinta con el objeto inofensivo y corriente: reconocer, esta es apenas una de las muchas posibilidades que Sánchez Robayna nos sugiere, la complicidad, los intercambios evidentes y secretos que existen entre el cristal del vaso y la condición cristalina del agua.

Variaciones sobre el vaso de agua  (Editorial Galaxia Gutenberg, España, 2015), a veces reflexiona sobre el conjunto que representan, a menudo, los dos elementos: contenedor y contenido. La prosa y los pensamientos de Sánchez Robayna se mueven ante el objeto. Lo interrogan y, al hacerlo, vuelven la mirada hacia la propia sensibilidad. La condición líquida de la luminosidad, la calidad de celador de nuestro sueño que tiene el vaso de agua en la mesa de noche, el vaso de agua como pista de lanzamiento para la sensibilidad deseos de ir cada vez más lejos y más cerca, a un mismo tiempo.