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¿Qué respondes cuando te preguntan quién eres?

Identidad según el diccionario de la Real Académia Española: 2. f. Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás. 3. f. Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás. 4. f. Hecho de ser alguien o algo el mismo que se supone o se busca. / Thinkstock

Identidad según el diccionario de la Real Académia Española: 2. f. Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás. 3. f. Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás. 4. f. Hecho de ser alguien o algo el mismo que se supone o se busca. / Thinkstock

Nuestras identidades son inmensamente importantes para nosotros. Con ellas nos definimos y a través de ellas interactuamos con los demás

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El filósofo y psicólogo William James dijo que cuando te encuentras con alguien, en realidad es una reunión de seis personas: las que cada uno piensan que son, las que cada uno piensa que el otro es y las que realmente son.

De esas seis, quizás las más intrigantes son las dos últimas, "las que realmente son", pues definir tu identidad es complicado.

"Yo soy el que soy", contestó en latín y citando la Biblia un periodista de la redacción de BBC Mundo a la pregunta: ¿quién eres?

"Soy una mujer, mediterránea, independiente y muy afortunada" y "Madre, periodista, latinoamericana, musulmana" fueron las respuestas de otras dos colegas, esta vez en español y con más pistas sobre sus identidades.

Ambas son buenas descripciones. Quienes las conocen, probablemente las identificarían. Pero si tú vinieras a la BBC, seguramente no las podrías reconocer, a pesar de la ayuda que te dieron.

Y es que, aunque tenían un límite de cuatro palabras para la respuesta, es posible que ni siquiera cien hubieran sido suficientes para realmente definir sus identidades.

No soy quien sino qué

"Yo soy Julian Baginni. Soy un escritor y filósofo", le respondió a la BBC el susodicho.

"No", insistimos. "¿Quién eres?".

"Quién soy o qué soy... para mí, la cuestión fundamental filosóficamente es qué soy, qué tipo de cosa soy. Y realmente no soy más que una colección de partes de mi vida", responde.

"Yo soy mis recuerdos, mis experiencias, mis creencias, mis proyectos, mis deseos... si juntas todo eso, yo soy una colección ordenada de todas esas cosas", afirma.

"La visión más popular sobre la identidad personal en la filosofía occidental en este momento tiene sus raíces en los filósofos John Locke y David Hume, inglés y escocés respectivamente, de los siglos XVII y XVIII", señala Baginni.

"Aunque tienen sus diferencias, al final lo que les parecía que conformaba la identidad eran aspectos psicológicos, para ellos, y ahora para nosotros, es la relación entre pensamientos, deseos, experiencias y preferencias lo que realmente moldea nuestro sentido de identidad".

No somos islas

Considera lo siguiente: el hombre que aparece en la foto quizás se define como padre, esposo, hermano, hijo.

Sin embargo, quienes lo estamos mirando probablemente no empezaríamos por ahí, sino más bien usaríamos palabras como: hombre, blanco, joven, clase media y hasta nos aventuraríamos quizás a decir 'simpático', por su expresión.

¿Hasta qué punto nos cambia la percepción que tienen los otros de nosotros?

"Es evidente que nuestro sentido de identidad no sólo viene de dentro", concede Baginni.

"Nos afecta la manera en la que la gente nos ve y ese es uno de los aspectos más formativos al crear nuestro sentido de identidad. Para mí, siempre es un proceso de doble vía entre la mirada del otro y nuestro propio sentido de identidad", añade.

"Al final es la suma total de lo que piensas de ti, que va desde la creencia de que tienes diez dedos en los pies hasta que eres mujer", señala Aidan Gregg, profesor de Psicología en la Universidad de Southampton en Reino Unido.

"Algunas de esas creencias te importan más y otras menos, así que la identidad es el conjunto de las cosas que más te importan".

Permiso para ser ilógicos

Puede haber muchas piezas en el rompecabezas que es nuestra identidad. Además, podemos tener identidades diferentes, incluso algunas que chocan con otras.

"Los seres humanos somos muy buenos para tener ideas contradictorias de nosotros mismos, si tenemos el incentivo para hacerlo", indica el filósofo Baginni.

"De hecho, muchas veces lo hacemos. Uno de los ejemplos comunes son las personas que son católicas practicantes y también homosexuales, y creen en esos dos aspectos vitales de su identidad. Desde afuera puede parecer extraordinario que puedan manejar ambas posiciones, dado que su religión es muy clara en su condena al homosexualismo, y sin embargo la gente encuentra la manera de acomodar esas diferencias".

Así que podemos ser desordenados y contradictorios. Podemos también escoger cuándo mostrar una cara y cuándo otra.

"A veces uno puede identificar las causas en el entorno que produjeron aspectos de las identidades de personas, por ejemplo, si naces en Occidente es probable que seas cristiano y en Medio Oriente, musulmán, y eso brota sencillamente del azar del nacimiento", señala Gregg.

"Por otro lado, si tomas otros aspectos de la identidad, como el género, la mayoría de las personas se consideran hombre o mujer (aunque hay una minoría que no se define así). Sería muy difícil criar a un niño y convencerlo de que es una niña o viceversa. Así que al parecer para algunos aspectos hay algo de adentro que marca la identidad", afirma.

"No obstante, tenemos una gran flexibilidad respecto a las cosas con las que podemos identificarnos: la gente se puede identificar con un grupo social, con objetos, con otra persona".

Se trata, señala el psicólogo, de nuestra habilidad de salirnos de nuestra cabeza al mundo exterior, encontrar cosas que nos parecen importantes e integrarlas a nuestro sentido de ser.

"Esa es una de las características distintivas de los seres humanos".

Y con esa flexibilidad viene la habilidad de cambiar.

"Nuestra identidad es muy fluida, no tenemos que ser iguales de momento a momento. Para mí, la identidad de una persona recoge todo lo de una persona, pero que evoluciona constantemente", concluye Baginni.

Nuestras identidades son inmensamente importantes para nosotros. Con ellas nos definimos y a través de ellas interactuamos con los demás.