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La "marea blanca" vuelve a recorrer Madrid en defensa de la sanidad pública

Protesta en Madrid por privatización de seis hospitales públicos | Reuters

Protesta en Madrid por privatización de seis hospitales públicos | Reuters

Los manifestantes, muchos ataviados con batas blancas, arrancaron su segunda marcha del año en la madrileña Plaza de Colón con la pancarta que ya es lema de la denominada "marea blanca" en la que podía leerse "La sanidad no se vende, se defiende"

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Miles de personas volvieron a manifestarse el domingo en Madrid en protesta por la ley aprobada por el Gobierno regional que permitirá privatizar seis hospitales públicos y el 10 por ciento de los centros de salud para poder cumplir con el objetivo de déficit público.

Los manifestantes, muchos ataviados con batas blancas, arrancaron su segunda marcha del año en la madrileña Plaza de Colón con la pancarta que ya es lema de la denominada "marea blanca" en la que podía leerse "La sanidad no se vende, se defiende".

"La calidad va a bajar, de la sanidad nunca se pueden sacar beneficios (...) Con ánimo de lucro nunca se puede gestionar la sanidad", dijo a Reuters Televisión María José del Pozo, enfermera en el hospital Gregorio Marañón, durante la marcha que transcurrió hasta el Ministerio de Sanidad.

El sector sanitario madrileño sigue insistiendo así en sus protestas después de que los médicos secundaran una huelga durante cinco semanas, que fue desconvocada después de la aprobación el 27 de diciembre de la Ley de Acompañamiento de los presupuestos gracias a la mayoría absoluta del Partido Popular en el Gobierno regional.

"La sanidad no es rentable, es un gasto (...) los hospitales que todavía son públicos van a tener muchas más listas de espera, muchos más pacientes pendientes de cama en urgencias, menos camas porque nos están cerrando y despidiendo gente para pagar a esos hospitales privados", declaró por su parte Charo Alonso, doctora en el servicio de Urgencias del Gregorio Marañón.

Más de un centenar de miembros de los equipos directivos de centros de salud madrileños han presentado su dimisión tras la aprobación de la ley y el personal sanitario ha anunciado nuevas convocatorias de huelga a partir del lunes 14 de enero.

El consejero de Sanidad madrileño, Javier Fernández Lasquetty, criticó las protestas y aseguró que ya no tienen nada que ver con los intereses de los ciudadanos.

"Son pura pelea de un sindicato médico contra otro sindicato médico por sus propios intereses sindicales y a costa de la asistencia sanitaria a los madrileños", dijo el consejero en unas declaraciones recogidas por Radio 5.

El conflicto entre el sector sanitario y la Comunidad de Madrid deriva de una guerra de cifras acerca del ahorro que se conseguiría al privatizar la gestión de los hospitales y centros de salud incluidos en el plan.

El Gobierno autonómico del Partido Popular pretende recortar 2.700 millones de euros de los presupuestos de 2013 ante la necesidad de cumplir un objetivo de déficit público del 0,7 por ciento del Producto Interior Bruto, frente al 1,5 por ciento del año pasado.

De ellos, el Ejecutivo pretende reducir 553 millones en Sanidad, y unos 200 espera conseguirlos con este plan, aunque los médicos ponen en duda estas cifras y aseguran que el cálculo que han hecho es erróneo.

Desde las asociaciones médicas sostienen que el coste de los hospitales públicos no es más elevado que el de los privados, que los contratos con las gestoras privadas incluyen una costosa actualización anual que paga la Comunidad, y que los hospitales privados solo se encargan de patologías menores y de corta estancia, lo que les permite obtener buenos resultados con pocos recursos.

En lo que respecta a otra de las medidas aplicadas por Madrid, el pago de un euro por receta que entró en vigor el 1 de enero, el Gobierno central anunció el viernes que la recurrirá ante el Tribunal Constitucional al igual que ya lo hiciera hace semanas con la misma medida adoptada en Cataluña.

El euro por receta, que tiene un límite máximo para el usuario de 72 euros al año, se ha sumado a un incremento del precio de los medicamentos para el usuario en el último año, en lo que algunos califican como un "copago" y otros como un "repago", en una batalla política que ha puesto de manifiesto discrepancias dentro del Partido Popular en el poder.

La sanidad, que al igual que la educación son competencias que tienen transferidas los gobiernos regionales, ha sido uno de los sectores más afectados por los recortes llevados a cabo por las comunidades autónomas, que son responsables de una tercera parte del gasto total del Estado.