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El náufrago salvadoreño se prepara para volver a casa

José Salvador Alvarenga antes de naufragar 13 meses por el pacífico, y otra tras su llegada a Majuro, el 3 de febrero de 2014 | AFP

José Salvador Alvarenga antes de naufragar 13 meses por el pacífico, y otra tras su llegada a Majuro, el 3 de febrero de 2014 | AFP

Su familia en El Salvador dijo que lo estaban esperando en casa, incluyendo su hija de 14 años, Fátima Maeva, que dice no acordarse de su padre porque se fue a México antes de que ella naciera

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El pescador salvadoreño José Salvador Alvarenga, que partió de la costa mexicana en 2012 y apareció la semana pasada en las Islas Marshall, se preparaba este miércoles para un viaje de regreso a casa rápido y cómodo después de pasar 13 meses a la deriva en aguas del Pacífico.

Alvarenga podría salir el viernes hacia Hawai y de allí hacia El Salvador o México, indicaron fuentes oficiales de las islas Marshall. Antes de dejar el archipiélago está previsto que dé una rueda de prensa.

"Lo más probable es que regrese a El Salvador", dijo a la AFP la portavoz de Relaciones Exteriores de las Marshall, Anjanette Kattil. "Al principio pensamos que era mexicano, pero aunque no lo sea, las Islas Marshall proporcionan ayuda a todo aquel que llega a nuestras costas", añadió.

El Salvador no tiene relaciones diplomáticas con las Marshall pero México sí y un funcionario mexicano estaba este miércoles en Majuro, la capital, para coordinar su repatriación.

Alvarenga nació en El Salvador pero llevaba años viviendo en México, en el estado de Chiapas, de donde dice que salió a pescar en diciembre de 2012, se perdió y recorrió a la deriva unos 12.500 km en una pequeña lancha hasta las islas Marshall.

El pescador, de 37 años, contó haber sobrevivido comiendo pescados y pájaros crudos, bebiendo sangre de tortugas marinas, orina y agua de lluvia. Pero su compañero, que José Salvador llama Ezequiel, de 15 o 16 años, murió a los cuatro meses, de "sed y de hambre".

Su familia en El Salvador dijo que lo estaban esperando en casa, incluyendo su hija de 14 años, Fátima Maeva, que dice no acordarse de su padre porque se fue a México antes de que ella naciera.

"Es un milagro divino, una señal de que Dios ha sido misericorde con la vida de mi hijo, yo no me cansaba de pensar que él un día iba a volver con nosotros, Dios quiere que vuelva con nosotros, a nuestra casa", dijo entre sollozos su madre, María Julia, tras hablar el martes por teléfono con su hijo.

Alvarenga fue dado de alta la noche del martes en un hospital de Majuro, después de someterse a una revisión que permitió comprobar que sufre una leve deshidratación y los efectos de una dieta limitada pero que por lo demás está bien de salud.

Después de afeitarse la tupida barba de sus meses en el mar, este miércoles estaba en un hotel, con dos policías vigilando la puerta de su habitación. Alvarenga se ha hecho famoso en las islas Marshall y según la portavoz de Relaciones Exteriores de las islas siempre lo llevarán en sus corazones.

"Mucha gente se acercó hasta el hospital para llevarle comida, ropa, artículos de aseo y mantas", dijo Anjanette Kattil. En una entrevista el martes con la AFP, el náufrago dijo que creyó que "que iba a acabar loco" durante su travesía y que dos veces pensó en suicidarse.

Su historia plantea todavía muchos interrogantes, tanto por el largo tiempo que logró sobrevivir en condiciones extremas como por su aspecto físico relativamente saludable cuando fue rescatado.

Jean Yves Chauve, un médico francés especialista en las condiciones de vida en alta mar consultado por la AFP, manifestó escepticismo sobre el relato de Alvarenga. "La alimentación que recibió, pescados, pájaros de mar, sólo comprende proteínas, útiles para la estructura muscular pero no para el funcionamiento del cuerpo humano, que requiere glúcidos. Sin azúcar en el cuerpo, en primer lugar, las neuronas no funcionan", explicó.