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Sandy se cobra 48 vidas y servicios siguen colapsados

Más de las huellas de Sandy por Nueva York | AP Photo/Frank Franklin II

Más de las huellas de Sandy por Nueva York | AP Photo/Frank Franklin II

La súper tormenta causó los peores daños en 108 alos de historia del sistema de tren subterráneo de Nueva York. Más de 8 millones de personas en EE UU sufrieron cortes en los suministros de electricidad. El presidente Barack Obama emitió la declaración de desastre mayor en Nueva York y en Long Island

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 Las penurias ocasionadas por la supertormenta Sandy se agravaron el martes, cuando millones de habitantes en la costa oriental de Estados Unidos debieron arreglárselas sin energía eléctrica ni transporte colectivo, un problema que durará días y que ha dejado a la ciudad de Nueva York sumida en una calma tétrica.

El número de muertos en el país aumentó a por lo menos 48, en muchos casos personas aplastadas por árboles caídos. Mientras, las labores de rescate continuaban.

La tempestad, que tocó tierra el lunes por la noche en el estado de Nueva Jersey, con vientos sostenidos de 130 kph (80 mph), cortó el suministro de electricidad de más de 8,2 millones de personas, desde las Carolinas hasta Ohio, y obligó a suspender la campaña electoral, a una semana de los comicios presidenciales.

Nueva York fue uno de los lugares golpeados con más fuerza. Su corazón financiero en el Bajo Manhattan cerró por segundo día consecutivo y varios torrentes de agua de mar caían hacia los huecos de la zona en construcción en el Centro de Comercio Mundial. La tormenta causó los peores daños en los 108 años de historia del sistema del tren subterráneo de Nueva York, de acuerdo con Joseph Lhota, presidente de la Autoridad Metropolitana del Transporte.

No había indicios sobre la fecha en que el sistema más grande de transporte en Estados Unidos volverá a la normalidad, aunque el alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, dijo la mañana del martes que prevé que algunas rutas de autobuses se reanuden por la tarde.

"Esta fue una tormenta devastadora, quizá la peor que hayamos experimentado", dijo Bloomberg.

El grado de la devastación en Nueva Jersey se fue revelando al amanecer. Las cuadrillas de emergencia recorrían la zona para rescatar a cientos de personas.

Con la voz ronca, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, dio el recuento de los daños en una conferencia matutina ante la prensa: Las vías del tren fueron arrasadas por el agua, no fue posible encontrar un lugar seguro para que su aeronave aterrizara en la barrera de islas frente al estado, y buena parte de la costa seguía sumergida.

"Esto va más allá de cualquier cosa que pensé ver", dijo Christie. "El panorama es devastador por ahora".

El número de muertos dejado por el huracán Sandy, convertido en supertormenta al combinarse con otros fenómenos meteorológicos, ascendió a 48 en Estados Unidos. Además, Sandy mató a 69 personas en el Caribe, antes de avanzar al territorio norteamericano.

Las aerolíneas cancelaron 16.000 vuelos entre el lunes y el miércoles, de acuerdo con FlighAware, una página de rastreo de los servicios de aviación. Los tres aeropuertos principales de la ciudad de Nueva York permanecieron cerrados.

El presidente Barack Obama emitió la declaración de desastre mayor en Nueva York y en Long Island. La medida liberó fondos federales para los habitantes de la zona. Obama volvió a suspender el martes sus actividades proselitistas.

Durante una visita a las oficinas principales de la Cruz Roja, Obama advirtió el martes al público que la supertormenta "no ha terminado". Agregó que persisten los riesgos de inundaciones y caída de cables eléctricos, y consideró que la tormenta fue un evento "desgarrador para la nación".

El mandatario ofreció sus reflexiones y plegarias para los afectados, y les aseguró, "Estados Unidos está con ustedes". Dijo también que ha dado instrucciones para que los funcionarios gubernamentales coordinen la respuesta adecuada. "No hay excusa para la pasividad", advirtió.

Aseguró a los gobernadores de las zonas afectadas que si reciben un "no" como respuesta, "pueden llamarme personalmente a la Casa Blanca".

El candidato republicano a la presidencia Mitt Romney reanudó sus actos proselitistas, en Ohio, aunque planeaba convertir un mitin en un acto de recaudación de ayuda para la tormenta.

Las operaciones se cancelaron otra vez en la Bolsa de Valores de Nueva York. El mercado bursátil no había dejado de operar en dos días consecutivos por factores meteorológicos desde una intensa nevada en 1888.

La marea aumentó 4,27 metros (14 pies), con lo que rebasó el récord histórico. Ello llevó agua de mar al Bajo Manhattan, donde se inundaron túneles, estaciones del tren subterráneo y ductos del sistema eléctrico que dan servicio a Wall Street. El problema obligó a desalojar lo mismo a pacientes de los hospitales que a turistas de los hoteles. Los rascacielos se menearon por la fuerza del viento, que derribó parte de una grúa instalada en el piso 74 de un edificio en el área de Manhattan conocida como Midtown.

En Queens, uno de los barrios de la ciudad, cerca del Océano Atlántico, un incendio devastó entre 80 y 100 viviendas el martes por la mañana, pero no se reportaron decesos.

"Esto será para los libros de récords", dijo John Miksad, vicepresidente de operaciones eléctricas de la empresa Consolidated Edison, que tenía a más de 670.000 clientes sin el servicio en la ciudad de Nueva York y sus alrededores.

En Nueva Jersey, por donde entró Sandy, el agua inundó repentinamente la pequeña localidad de Moonachie, y las autoridades se esforzaban para rescatar a unas 800 personas, algunas de las cuales vivían en un parque de remolques. La policía y los bomberos usaban lanchas para llegar a la gente que quedó rodeada por el agua.

"Vi árboles que no sólo cayeron parcialmente, sino que fueron arrancados de raíz. Vi cuando un árbol aplastó la casa de alguien como si fuera una esponja mojada", dijo Juan Allen, residente del parque de remolques.

La tormenta colosal llegó hasta el centro norte del país, con lluvias intensas y nieve. Las autoridades en Chicago pidieron a los habitantes que se alejaran de las orillas del Lago Michigan, en tanto la ciudad se preparaba para soportar vientos de incluso 96 kph (60 mph) y olas de 7,2 metros (24 pies). Esas condiciones se mantendrían incluso hasta el miércoles.

La curiosidad cedió paso a la preocupación durante la noche, cuando muchos neoyorquinos vieron vecindarios enteros que quedaban en penumbra, por los cortes de electricidad. El sitio del Centro de Comercio Mundial parecía un espectro refulgente cerca de un extremo del Bajo Manhattan. Muchos residentes reportaron que las únicas luces visibles eran las estroboscópicas de los vehículos de emergencia y los destellos de algunas linternas en los apartamentos cercanos.

Mientras el huracán Sandy se acercaba al noreste del país, se combinó con un sistema polar que lo convirtió en un monstruoso fenómeno híbrido de lluvia, viento e incluso nieve como la que azotó a Virginia Occidental y otras zonas montañosas, tierra adentro.

Un gran buque-cisterna encalló en Staten Island.

Los vestíbulos de numerosos edificios quedaron inundados; fue posible ver automóviles que flotaban en el agua, y la gente comenzaba a preocuparse por la escasez de alimentos.

Los remanentes de lo que fue un huracán de categoría uno atravesarían Pensilvania antes de dar otro viraje abrupto hacia el occidente del estado de Nueva York para el miércoles por la mañana.

Aunque se seguía debilitando, la tormenta, que provocó advertencias de vientos intensos desde Florida hasta Canadá, seguirá generando lluvias torrenciales e inundaciones, dijo Daniel Brown, meteorólogo encargado de coordinar los sistemas de alerta en el Centro Nacional de Huracanes en Miami.


Cierran plantas nucleares

Las compañías de energía nuclear Entergy Nuclear y PSEG Power, que operan en el área de Nueva York, informaron este martes sobre el cierre parcial de sus plantas tras el paso de Sandy.

La compañía Entergy Nuclear cerró la unidad 3 de la central nuclear Indian Point, situada a 60 kilómetros al norte de la ciudad de Nueva York, debido a un problema eléctrico externo, informó en un comunicado en el que indicó que no ha habido "ningún riesgo" para el público.

"Las plantas nucleares están construidas para superar las fuerzas naturales más severas", indicó en un comunicado John Herron, el presidente y consejero delegado de Entergy Nuclear, quien añadió: "hemos visto muestra de ello otra vez con el huracán Sandy". La compañía informó, además, de que llevaba trabajando desde la semana pasada junto con la Comisión Reguladora Nuclear y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) en los preparativos de seguridad.

La unidad 2 de esa central opera con normalidad junto con las plantas de FitzPatrick y Pilgrim, aunque la de Vermont Yankee ha reducido su potencia al 88 por ciento. La unidad 2 de Indian Point genera unos 2.000 megavatios de electricidad para hogares, negocios y edificios de la ciudad de Nueva York y el condado de Westchester (Nueva York). Por su parte, la compañía PSEG Power, que ofrece suministro en el área de Nueva Jersey, estado contiguo al de Nueva York, informó de que cerró la unidad de Salem 1 en el río Delaware cuando cuatro de las seis bombas de circulación de agua quedaron fuera de servicio por el impacto de Sandy.

La unidad fue apagada manualmente "sin problema" y la planta, con capacidad para producir 1.175 megavatios, está "estable", según indicó en un comunicado. La compañía informó de que había activado equipos de respuesta en caso de que sea necesario, que ya había movilizado en los días previos. La unidad de Salem 2 permanece desconectada desde el 14 de octubre por trabajos de mantenimiento, mientras que la unidad de Creek, con capacidad para generar 1.219 megavatios, opera a plena potencia.

Vuelos suspendidos

El devastador "Sandy", que ha causado al menos 15 muertes a su paso por la costa del noreste de EE.UU., obligó a cancelar hoy 247 vuelos sólo en los aeropuertos internacionales de Miami y Fort Lauderdale, en el sur de Florida, en su mayoría con destino u origen en la región afectada. "Hoy se han suspendido 73 vuelos, 33 salidas y 40 llegadas, en el aeropuerto internacional de Miami y no sabemos cuánto tiempo" se tardará en volver a la normalidad, dijo a Efe Greg Chin, portavoz del aeropuerto.

Chin explicó que los vuelos más afectados son aquellos con destino a Nueva York, Washington D.C., Filadelfia, Boston y Baltimore, en el noreste del país, entre otras ciudades. "La mayor parte de los pasajeros locales ha llamado a las aerolíneas y no se ha acercado al aeropuerto, pero hay viajeros con conexiones internacionales a otros países que se han quedado varados aquí", resaltó. El paso de este frente "está teniendo un impacto enorme" en las operaciones del aeropuerto, "con numerosas cancelaciones", aunque "fue peor ayer", apuntó Chin.