• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

El líder que derrotó el apartheid

Nelson Mandela falleció a los 95 años de edad | Archivo

Nelson Mandela falleció a los 95 años de edad | Archivo

Las infecciones respiratorias vencieron a quien fue el primer presidente negro de Suráfrica y ganador del Premio Nobel de la Paz

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

“Ha llegado el momento de  curar las heridas. El momento de salvar los abismos que nos dividen (…) Contraemos el compromiso de construir una sociedad en la que todos los surafricanos, tanto negros como blancos, puedan caminar con la cabeza alta, sin  ningún miedo en el corazón, seguros de contar con el derecho inalienable a la  dignidad humana”. Las frases anteriores fueron pronunciadas por Nelson Mandela en un momento clave de su carrera política: cuando asumió la Presidencia de Suráfrica en 1994.

El año anterior había recibido el Premio Nobel de la Paz y cuatro años antes había salido de la cárcel después de pasar casi tres décadas como preso político. Acumulaba una vida entera de lucha contra el régimen de segregación racial conocido como apartheid, que había  sido impuesto en su país. Ni las mayores privaciones le estimularon a tomar revancha contra sus verdugos una vez que asumió el poder. “De la experiencia de una desmesurada catástrofe humana que ha durado demasiado tiempo debe nacer una sociedad de la que toda la humanidad se sienta orgullosa”, dijo  también entonces como una señal inequívoca de que estaba dispuesto a conducir una transición pacífica para enterrar un sistema que fue calificado de crimen contra la humanidad por la ONU en 1973.

Ese hombre, que se convirtió en uno de los grandes héroes mundiales del siglo XX, murió ayer a los 95 años de edad en su domicilio en Johannesburgo.

“Nelson Mandela se apagó”, anunció el presidente de Suráfrica, Jacob Zuma, por televisión antes de realizar un homenaje y anunciar que Madiba, apodo con el cual lo conocían, tendrá funerales de Estado.

Zuma ordenó que las banderas sean izadas a media asta a partir de hoy. A Mandela ya le funcionaba apenas la mitad del hígado y de los riñones.

Anciano, recayó una y otra vez por las graves infecciones respiratorias que se originaron en la celda 46-664 de la cárcel de Robben Island en Ciudad del Cabo, donde vivió 18 años de condena. Puede que ese sea uno de los calabozos más conocidos en el planeta: no sólo la prisión se convirtió en una atracción turística, sino que réplicas del diminuto sitio de confinamiento se han mostrado en otras partes del mundo, como la exhibida en París en una exposición inaugurada en junio. Miles de personas que la recorrieron recordaron, por ejemplo, que a Madiba se le permitía recibir una carta cada 6 meses, se le autorizaba una visita de 30 minutos al año y se le obligaba a realizar trabajos forzados.

Mandela fue recluido en junio en el hospital de Pretoria. Su familia y el gobierno mantuvieron al mundo informado sobre su estado de salud. Durante su convalecencia, un tribunal ordenó trasladar los restos de sus tres hijos fallecidos ­Makaziwe cuando era bebé en 1948; Thembekile en un accidente vial en 1969, y Magkatho de sida en 2005­ al panteón familiar de Qunu.

La última aparición pública de Mandela fue en 2010, en la ceremonia de clausura del Mundial de Fútbol que se jugó en su país y el cual fue ganado por España. Apenas estuvo unos minutos, aunque sus sonrisas y saludos a los asistentes fueron  captados por las cámaras. Dio vueltas en un carrito mientras la multitud le  gritaba “¡Madiba!”. Fue 16 años después de haber comenzado su único período de gobierno, de sólo un quinquenio, durante el cual se esmeró en que una sociedad fracturada pudiera superar las diferencias que parecían predecir una convivencia imposible. Así lo hizo como el primer  presidente negro de Suráfrica, al que hoy el mundo despide entre exclamaciones  de respeto y admiración.

Reacciones

Un ser ejemplar

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, destacó la vida ejemplar de Mandela, así como su determinación y compromiso por hacer posible un mundo mejor. “Nadie como él hizo tanto por los valores de Naciones Unidas”.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también recordó a Madiba. “Es uno de los seres humanos más grandes que ha vivido. Todos deberíamos aprender de Mandela. Mientras viva haré lo posible por parecerme a él”. El gobierno de Venezuela decretó tres días de luto.