• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

El ser humano perdió 20% de densidad ósea debido a la agricultura

Un hombre cierne granos de café en Varginha, Brasil | Foto: AFP

Un hombre cierne granos de café en Varginha, Brasil | Foto: AFP

La investigación fue publicada el lunes en los anales de la Academia estadounidense de las Ciencias (PNAS)

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Los humanos han perdido un 20% de densidad ósea en sus extremidades inferiores desde el advenimiento de la agricultura hace 12.000 años, según científicos que explican este fenómeno por la mayor inactividad que conllevó este medio de vida.

Hasta entonces y durante millones de años previos, los humanos y sus antepasados vivían de la caza y la recolección, actividades que requerían más actividad física intensa.

Los cazadores -recolectores de hace 7.000 años aún tenían huesos y articulaciones (caderas, rodillas y tobillos) tan sólidas como las del Neandertal, un primo desaparecido hace 28.000 años, e incluso como las del chimpancé, un ancestro lejano.

La investigación fue publicada el lunes en los anales de la Academia estadounidense de las Ciencias (PNAS).

En comparación, los "agricultores" que vivían en las mismas regiones desde hace 6.000 años tienen huesos significativamente menos densos y más frágiles.

"Se trata del primer estudio del esqueleto humano que revela una disminución significativa en la densidad ósea en los seres humanos modernos", dijo uno de sus coautores, Brian Richmond, curador de la división de antropología del Museo Nacional de Historia Natural en Washington y profesor de la universidad George Washington.

Para el estudio, los autores utilizaron escáneres para medir la densidad del tejido óseo esponjoso en 59 humanos modernos, 229 primates como los chimpancés, así como en osamentas fosilizadas de homínidos como el Australopithecus africanus (-3,3 a -2,1 millones de años), el Paranthropus robustus (-1,2 millones de años) y los Neandertales(-250.000 a -28.000 años).

Los resultados muestran que sólo los humanos modernos recientes tienen poca densidad en los huesos que es particularmente pronunciada en las articulaciones de los miembros inferiores.

"Este cambio anatómico tardío en nuestra evolución parece haber resultado de la transición de una vida nómada a un modo de vida más sedentario", concluyeron los investigadores.