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Holanda tendrá el primer relevo monárquico del siglo en Europa

La reina Beatriz de Holanda, el príncipe heredero Guillermo-Alejandro y su esposa, Máxima de Zorreguieta | Foto: EFE

La reina Beatriz de Holanda, el príncipe heredero Guillermo-Alejandro y su esposa, Máxima de Zorreguieta | Foto: EFE

La reina Beatriz abdicará y su hijo Guillermo Alejandro será el primer rey del país en 123 años

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Miles de invitados, incluidos los miembros de las casas reales europeas, llegaron a Amsterdam para la entronización hoy de Guillermo Alejandro como Rey de Holanda, lo que convertirá a su esposa, la argentina Máxima Zorreguieta, en reina consorte.

El 30 de abril, día de la reina, siempre es festivo en Holanda. Pero este año habrá una celebración especial. Beatriz, de 75 años de edad, decidió retirarse luego de 33 años en el trono y abdicar en favor de su hijo mayor.

Guillermo Alejandro, de 46 años de edad, se convertirá de esta manera en el primer rey de Holanda en 123 años y protagonizará el primer relevo monárquico del siglo XXI en Europa.

“Habrá lágrimas cuando se rinda homenaje a esta señora formidable que gobernó el país durante 30 años. Será un día histórico. Estamos ansiosos por compartir esta celebración con el resto del mundo”, dijo el primer ministro de Holanda, Mark Rutte.

Se prevé que casi un millón de personas salgan a las calles y bailen al ritmo de bandas de música y DJ que ayudarán a crear un ambiente de carnaval. Como siempre, habrá personas en las calles montando los tradicionales puestos de artesanías.

En su última noche como reina, Beatriz celebró un banquete en el recién renovado Rijksmuseum. Esta mañana firmará su abdicación en el Palacio Real y poco después saldrá a saludar desde el balcón a la multitud presente en la plaza Dam, flanqueada por su hijo y su nuera, los nuevos reyes.

Los tres se dirigirán luego a la Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva), que está situada al lado, para dar inicio a la ceremonia oficial de entronización de Guillermo Alejandro. “En Holanda un nuevo rey no es coronado sino investido”, explicó la Casa de Orange-Nassau, la dinastía reinante en el país.

La iglesia, que estará cubierta de flores de colores, es la misma en la que el primogénito de la reina se casó con Máxima hace 11 años. Vestido de frac y cubierto por un manto real, el príncipe jurará respetar siempre el Estatuto del Reino y la Constitución.

La celebración continuará con un desfile acuático en el río Ij, la histórica rivera de Amsterdam. Por la noche, Guillermo Alejandro dará un paseo junto a Máxima y sus tres hijas, Amalia, Alexia y Ariane, por los canales de la capital holandesa.

Los príncipes herederos de España e Inglaterra se encuentran entre los asistentes al evento. También está la princesa Masako, esposa del príncipe heredero de Japón, Naruhito, en lo que constituye su primer desplazamiento al extranjero tras enfermarse hace una década.


Institución reforzada. La reina Beatriz, conocida por su cabello siempre perfecto y sus grandes sombreros, fue un elemento fijo en la vida de los holandeses durante su reinado. Pero también tuvo un papel activo en política, expresando sus opiniones sobre el medio ambiente y su desagrado por la agenda antiinmigración del político Geert Wilders.

En sus audiencias semanales con sus primeros ministros, la reina servía té o café ella misma mientras discutía sobre política. Tenía una influencia verdadera y nombraba al mediador que realizaba las conversaciones preliminares a la hora de formar coaliciones de gobierno.

Pero el Parlamento retiró esta potestad a la reina el año pasado y Guillermo Alejandro, que dice que prefiere que se dirijan a él por su nombre de pila en lugar de su majestad, será un jefe de Estado menos formal.

Conocido en su juventud como “Príncipe Pils”, en referencia a la cerveza Pilsner por su estilo de vida propenso a las fiestas, es un especialista en gestión del agua, un área útil en un país con gran parte de su superficie bajo el nivel del mar.

Él y su esposa serán la pareja real más joven de las monarquías occidentales. “Es un hombre completamente preparado para su nuevo papel. Tiene una gran experiencia internacional”, señaló Fred de Graaf, presidente del Senado de Holanda.

En momentos en que la institución monárquica enfrenta cuestionamientos crecientes la ceremonia de hoy servirá para reforzarla, agregó De Graaf. Según las encuestas, 78% de los holandeses está a favor de la monarquía y 69% confía en que Guillermo Alejandro será un buen rey. Hace un año los porcentajes eran 74% y 59%.


Argentinos viven la “Maximanía”

Decenas de argentinos viajaron a Amsterdam para participar en las ceremonias que convertirán a la princesa Máxima en reina consorte de Holanda, con un fervor similar al vivido luego de la reciente elección del Papa Francisco.

“Lo de Máxima es una maravilla para nosotros los argentinos, después del Papa. Esto es lo más”, comentó Rosa Poggy, una ama de casa de 58 años de edad que vino desde Buenos Aires acompañada por su amiga Nora Morales, de 79 años de edad.

Aunque Máxima haya renunciado, al menos en los papeles, a su nacionalidad de origen, muchos argentinos sienten ahora el mismo orgullo que con la elección del cardenal Jorge Bergoglio al frente de la Iglesia Católica.

Algunos ven esos éxitos como un consuelo ante las dificultades económicas y sociales que perciben en Argentina. “Máxima es un ejemplo y una alegría para los argentinos, sobre todo ahora que estamos viviendo un momento tan malo”, afirma Morales.

Una mujer mayor de la provincia argentina de Córdoba, que no quiso decir su nombre, preguntaba a los transeúntes dónde sería el mejor lugar para ver a Máxima durante la ceremonia. Llegó acompañada por sus tres hijas.

Una de ellas, que se identificó como Cecilia, admitió tenerle envidia a la princesa de Holanda. “Es un cuento de hadas. Me hubiera gustado encontrar yo al príncipe. Las holandesas deben de estar furiosas porque vino una argentina y se lo llevó”.

En las calles aledañas a la plaza Dam, las parrilladas argentinas pululan. Pero para la mayoría es una cuestión comercial, dice Juan Medina, encargado del restaurante Los Argentinos, que se precia de ser el único con esa nacionalidad en la cuadra.

Medina admite que Máxima los ha beneficiado en un sentido comercial. Pero tampoco puede olvidar que es la hija de Jorge Zorreguieta, ministro durante la dictadura militar de 1976-1983, que dejó miles de desaparecidos.

Claudia Piazza, una mesera argentina de 25 años de edad, cree que el tema del padre de Máxima ha sido dejado de lado demasiado rápido. “No porque no venga a la ceremonia o no haya venido a la boda nos olvidamos”, señaló.


Ciudad anaranjada

Amsterdam se vistió de naranja, el emblemático color de la dinastía Orange-Nassau, para festejar a sus monarcas. Las autoridades engalanaron con tulipanes y flores la plaza Dam, en donde se espera que acudan más de 25.000 personas, y otros céntricos lugares de la capital, en donde se prevé la llegada de casi un millón de personas.

Los balcones y ventanas de muchos edificios de Amsterdam se adornaron con la bandera nacional roja, blanca y azul, y múltiples globos de color naranja se colocaron en lugares emblemáticos como la plaza Rubens, en donde hasta el maestro de la pintura porta una bufanda de ese color.

Las tiendas de recuerdos de la ciudad ofrecen a holandeses y turistas desde camisetas con las caras de la reina y los príncipes hasta tazas, platos, imanes o sombreros texanos de color naranja. Otras tiendas también exhiben las fotografías enmarcadas de la familia real.