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¿Por qué los estadounidenses dan las gracias?

El presidente estadounidense Barack Obama saluda tras cumplir con la tradición de perdonar del horno a un pavo en vísperas del Día de Acción de Gracias/ AP

El presidente estadounidense Barack Obama saluda tras cumplir con la tradición de perdonar del horno a un pavo en vísperas del Día de Acción de Gracias/ AP

Por estas fechas, hace 150 años, EE UU se desangraba en una guerra civil cuyo desenlace no estaba cerca, y hubiera podido suponer la partición de la república y el final de una aventura histórica

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Estados Unidos celebra hoy el día de Acción de Gracias y los más jóvenes se preguntan cuál es el sentido actual de esta fiesta en la que las familias cada vez más desestructuradas penan por reunirse, se sacrifican millones de pavos, y todo se detiene.

Gracias ¿a quién? y ¿por qué?

Noviembre, y en especial esta última semana, ha sido un tiempo de recuerdos intensos para los estadounidenses.

Las imágenes del asesinato hace 50 años de un presidente joven y admirado, la memoria de una época en la que el país había evitado por poco la guerra nuclear han movido a muchos "americanos" -como gustan llamarse a sí mismos- a la reflexión.

Por estas fechas, además, hace 150 años, el país se desangraba en una guerra civil cuyo desenlace no estaba cerca y bien hubiera podido suponer la partición de la república y el final de una aventura histórica.

Dicen los libros, y los medios de comunicación lo hemos repetido estos días, que "thanksgiving" se instituyó para rememorar el alivio con el que se dirigieron a Dios los pioneros del Mayflower agradecidos por las cosechas que les permitieron sobrevivir a un primer invierno homicida en las costas del Nuevo Mundo.

Los historiadores que no olvidan que esta nación también tiene una raíz hispana cuestionan esa génesis de la fiesta y aseguran que ya celebraban "acción de gracias" en la Florida los exploradores llegados de España el siglo anterior.

Sea cual fuere la fecha primera, "acción de gracias" ha sido al menos desde el siglo XIX la ocasión para los estadounidenses de recordar que en el nacimiento de su nación hubo desde el primer momento un ingrediente fundamental de fortuna o milagro.

Repasando estos días los acontecimientos sangrientos de aquellos otros meses de noviembre -de 1963, cuando fue abatido a tiros en Dallas el presidente John F. Kennedy y el país temió un golpe de estado; de 1863, cuando Abraham Lincoln exhortaba a los soldados, desde el cementerio de Gettysburg, a seguir luchando hasta la victoria para preservar la Unión y la igualdad entre las razas- los estadounidenses han vuelto a reconocer la razón para estar agradecidos.

"'Thanksgiving', desde sus primeros días, mucho antes de la fundación de la nación, no ha tenido tanto que ver con la abundancia y la buena fortuna como con la supervivencia", advertía hoy The Washington Post en un editorial.

La "larga tradición de supervivencia" es lo que, según este diario, distinguiría todavía hoy a EE UU y lo que celebran los americanos, muchos de ellos sin saberlo.

El presidente, Barack Obama, en un mensaje dirigido a la nación, añade más dimensiones a la razón de ser de esta fiesta que con el tiempo ha abandonado su inspiración religiosa, y con ello ha podido abrirse a todos los credos e ideologías, pero que corre el peligro, devorada por el consumismo, de olvidar a los más necesitados.

"Como estadounidenses tenemos mucho por lo que dar gracias", afirmaba Obama.

"Damos gracias -añadía- por los hombres y mujeres que zarparon hacia esta tierra hace casi cuatro siglos, arriesgándolo todo por la oportunidad de una vida mejor; y por las personas que ya estaban aquí, nuestros hermanos y hermanas indios americanos, por su generosidad durante ese primer Día de Acción de Gracias".

También "por la gente de todas las razas y religiones que llegaron aquí (...) para construir algo mejor", y por "las libertades que defienden (...) nuestros hombres y mujeres en uniforme" (...) y por "todos los que están cumpliendo con su parte para hacer de EE UU un país mejor y más compasivo".

Por todo eso, los estadounidenses de hoy dan las gracias, pero sin olvidar el significado más profundo de la fiesta.

"Somos un pueblo que es más grande cuando estamos unidos que cuando estamos por nuestra cuenta. De eso se trata el día de hoy. De eso es de lo que deberían tratarse todos los días", señala Obama.

Y añade: "No importa cuáles sean nuestras diferencias, todos somos parte de una familia estadounidense. Cuidamos los unos de los otros. Somos solo una nación, bajo la gracia de Dios".