• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Las elecciones europeas arrancan mañana con el turno de Holanda y Reino Unido

El líder del Partido de la Libertad holandés, Geert Wilders | AP

El líder del Partido de la Libertad holandés, Geert Wilders | AP

Ambos países tienen en común que según los sondeos sus partidos políticos euroescépticos conseguirán buenos resultados, gracias al PVV del xenófobo holandés Geert Wilders y el partido independentistas británico UKIP de Nigel Farage

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Las elecciones al Parlamento Europeo (PE), por las que están llamados a las urnas casi 400 millones de electores entre los Veintiocho socios comunitarios, comienzan mañana por Holanda y Reino, los primeros en ir a las urnas.

Ambos países tienen en común que según los sondeos sus partidos políticos euroescépticos conseguirán buenos resultados, gracias al PVV del xenófobo holandés Geert Wilders y el partido independentistas británico UKIP de Nigel Farage.

Los últimos sondeos pronostican que el PVV será el segundo partido más votado en los Países Bajos con el 14 % de los sufragios y 4 escaños en la Eurocámara (dos más que los actuales), solo adelantados por los liberales de Democraten 66, que conseguirían el 18% de la representación y 5 eurodiputados.

En Reino Unido, el UKIP se colocará según las encuestas en cabeza, con un pronóstico del 30% de votos (24 escaños), seguidos de laboristas (26 %, 22 escaños) y "tories" (22 %, 16).

Es una incógnita si ambos partidos acabarán en el mismo grupo parlamentario en la Eurocámara o, como es el plan previsto hasta ahora, solo Wilders se coaligue con la francesa Marine Le Pen.

A Holanda y Reino Unido les seguirán el viernes Irlanda y República Checa y, un día más tarde, el sábado 24, será el turno de Letonia, Malta y Eslovaquia.

Ya el domingo 25 de mayo votarán los 21 países restantes de la Unión Europea (UE), incluida España.

En la Unión, la participación en 2009 fue del 43 %, una cifra inferior a la registrada tanto una década antes (en 1989 fue del 58,4 %), como en 1979 con las primeras elecciones de sufragio universal (61,99 %).

A partir de las 21.00 horas GMT de la noche del domingo, cuando cierren los últimos colegios electorales, en Italia, se conocerán los primeros datos oficiales sobre la composición de la futura Eurocámara.

Dos horas antes ya se harán públicos los datos de participación de prácticamente todos los países, así como los sondeos a pie de urna de la mayoría de Estados miembros.

Los últimos pronósticos prevén una victoria clara aunque ajustada del Partido Popular Europeo (PPE) frente a la segunda gran formación, el Partido Socialista Europeo (PES).

Según Pollwatch, obtendrían 217 y 209 escaños, respectivamente, ambos a gran distancia de la tercera fuerza, los liberales europeos (ALDE), que conseguiría 59 eurodiputados.

Las formaciones euroescépticas y los grupos de extremistas "descontentos" con la UE sumarán entre un 20 y un 30 % de los sufragios, por lo que no tendrán a priori fuerza para bloquear el tempo legislativo europeo, que seguirá marcado por los grandes partidos tradicionales.

Los resultados de los comicios europeos, los octavos de la historia, serán analizados por los Jefes de Estado y Gobierno de los Veintiocho el día 27 de mayo en una cena informal.

Se espera que en ese encuentro se empiece a negociar quién será el próximo presidente de la Comisión Europea (CE).

Por primera vez, los partidos europeos han anunciado antes de las elecciones quien será su candidato a presidir la Comisión.

Los candidatos son: Jean-Claude Juncker (Partido Popular Europeo), Martin Schulz (Partido Socialista Europeo), Guy Verhofstadt (Alianza de los Liberales y Demócratas), Ska Keller (Verdes Europeos) y Alexis Tsipras (Izquierda Europea).

Horas antes de la cena informal del 27 de mayo, los presidentes de los grupos políticos de la anterior Eurocámara se reunirán para establecer también sus prioridades y posicionamientos.

Según el tratado de Lisbia (2009), los líderes son los encargados de proponer un candidato y la Eurocámara de someterlo después a votación.

Aunque se señala que debe tenerse en cuenta el resultado de las elecciones, los Jefes de Estado y de Gobierno podrían proponer a un candidato no proclamado por los partidos previamente como favorito sin vulnerar el Tratado de Lisboa.