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Con danzas y documentales piden erradicar trabajo infantil en Latinoamérica

Según la OIT, unos 9 millones de niños y adolescentes trabajan en condiciones extremas

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Por medio de danzas, documentales e informes, varias organizaciones e incluso niños exigieron este miércoles que se fortalezcan las políticas de prevención y erradicación del trabajo infantil en América Latina, donde según la OIT, unos 9 millones de niños y adolescentes trabajan en condiciones extremas.

Al conmemorarse hoy el día Mundial contra el Trabajo Infantil, el papa Francisco, la ONU, la Unicef, la Unión Europea, entre otros, unieron sus voces para denunciar esta practica.

La Organización Mundial del Trabajo (OIT) señala en su último informe que cerca de 215 millones de niños trabajan en el mundo, muchos a tiempo completo, de los cuales unos 10,5 millones de menores realizan trabajos domésticos en condiciones peligrosas.

El informe "Erradicar el trabajo infantil en el trabajo doméstico" se indica que Asia es una de las regiones más afectadas por el trabajo infantil doméstico y Latinoamérica es la región con una de las cifras más bajas y que mayores esfuerzos ha hecho para combatirlo.

En ese sentido, el papa Francisco instó hoy a la comunidad internacional a tomar más medidas para afrontar la "plaga" del trabajo y explotación infantil.

"Son millones, sobre todo niñas, los menores obligados a trabajar, principalmente en el trabajo doméstico, lo que comporta abusos y maltratos. Se trata de esclavitud y espero que la comunidad internacional tome más medidas para afrontar esta auténtica plaga", dijo el sumo pontífice durante la audiencia general que celebró en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.

En El Salvador, donde al menos 191.599 menores trabajan, según un informe oficial presentado hoy, el ministro de Trabajo, Humberto Centeno, aseguró que esa práctica "se ha reducido sustancialmente" sobre todo en las zafras azucareras, con la colaboración de la industria del sector.

La representante del secretario general de las Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños, Marta Santos Pais, exhortó al Estado salvadoreño, la sociedad civil y la población del país centroamericano "para que prosigan sus esfuerzos y refuercen su acción en la lucha contra el trabajo infantil"

En Uruguay, donde está prohibido el trabajo doméstico para los menores de 18 años, unos 200 niños bailaron en el centro de Montevideo y formaron la figura de un "molinete" de colores para denunciar la persistencia del trabajo infantil en su país.

Convocados por la Fundación Telefónica, los menores, ataviados con camisetas de colores, interpretaron una coreografía con la que simulaban los movimientos de los populares juguetes que giran con el viento, elegido por la OIT como símbolo de la lucha contra el trabajo infantil.

Según explicó a Efe José Pedro Derrégibus, director de la Fundación Telefónica en Uruguay "de acuerdo al último censo, en Uruguay se puede decir que hay 91.000 niños trabajadores. Hay diferentes grados, pero el más notable y doloroso aquí es la recolección y clasificación de residuos".

Por su parte, el Ejecutivo panameño informó que ataca el problema con el llamado Programa de Acción Directa Gubernamental, que consta de la entrega de una beca anual de 420 dólares que beneficia a adolescentes de hasta 17 años, y una campaña de sensibilización dirigida no solo a los padres sino a la sociedad en su conjunto.

El programa es desarrollado por el Gobierno con la ayuda de instituciones privadas y organizaciones no gubernamentales, precisó Rosa Carrasco, directora nacional contra el trabajo infantil y protección de la persona adolescente trabajadora.

La campaña de sensibilización se aplica especialmente en las comarcas indígenas, donde se puede entender como un asunto cultural el que los niños trabajen desde muy pequeños en la tierra o la pesca, concluyó.

Por su parte, la Unicef denunció en Paraguay que el trabajo doméstico que realizan especialmente niñas y adolescentes en hogares de terceros, conocidas popularmente como "criaditas", es "una práctica culturalmente arraigada y una realidad oculta" ese país, que afecta a casi 47.000 menores.

Según un estudio del estatal Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia con la asistencia técnica de la OIT, unos 20.000 menores de entre 10 y 17 años de edad son trabajadores del hogar en el país.

La directora para los países andinos de la OIT, Carmen Moreno, alertó en la presentación de dicho informe en Colombia, que las largas jornadas laborales a las que están sometidos estos menores, en ocasiones de hasta 60 horas semanales, los hace también más vulnerables al maltrato y los abusos sexuales.

Precisamente para denunciar esta practica hoy se presentaron en Madrid tres documentales que buscan sensibilizar a las personas contra el trabajo infantil en Latinoamérica. Los filmes, ganadores del certamen Telefónica Documenta, fueron rodados en Colombia, Perú y Guatemala.

El primero de ellos, "Los hijos del Ayllu", rodado por los colectivos La Combi (Perú) y PDA (España), se desarrolla en el Perú andino y cuenta la historia de varios niños que combinan su trabajo con la asistencia a la escuela.

El segundo trabajo es "Las voces pequeñas", rodado en Guatemala, en el que cinco niños ruedan sus propios "minicortos" para expresar sus inquietudes.

El último de los documentales proyectados fue "Pescadores de lápices", grabado en Colombia, en el que la niña pescadora Daniela de León muestra el certamen de literatura que se hace en su escuela.

La directora de la Fundación Telefónica, Elena Valderrábano, afirmó que "se ha llegado a un punto en el que los propios niños llegan a confundir el ocio con el trabajo, por eso creemos que la sensibilización con esta causa es muy importante".

La Unión Europea (UE) instó hoy a todos los Estados miembros a intensificar los esfuerzos para luchar contra el trabajo infantil dentro de sus fronteras.

"A estos niños se les niega su infancia. Y aún peor, más de la mitad de estos niños desempeñan formas peligrosas de trabajo, que en ocasiones incluyen situaciones de trata infantil, y ponen a diario sus vidas en peligro", dijo la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.