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Encontraron diente humano de 560.000 años en Europa

 Los arqueólogos voluntarios Camille y Valentín presentan en la cueva Arago uno de los más importantes yacimientos prehistóricos / Foto: AP

Los arqueólogos voluntarios Camille y Valentín presentan en la cueva Arago uno de los más importantes yacimientos prehistóricos / Foto: AP

Un laboratorio ha constatado que se trata del resto humano más antiguo encontrado por ahora en Francia, pero no en Europa, donde hay acreditadas piezas de más de 900.000 años en algunos yacimientos españoles

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Dos jóvenes que colaboran con un equipo de antropólogos galos han descubierto un diente humano de 560.000 años en la cueva de Tautavel, un yacimiento arqueológico cercano a la frontera española donde se habían encontrado los que se consideraban los restos humanos más antiguos de Francia, de "solo" 450.000 años.

"Es de un adulto relativamente maduro para la época. El diente no nos va a permitir ir muy lejos, pero esperamos encontrar muchos más restos de su esqueleto completo", explicó el geo-arqueólogo Christian Perrenoud por teléfono desde el lugar del hallazgo, donde dirige los grupos de búsqueda.

El incisivo frontal inferior, bautizado como Arago 149, se trata del resto humano 149 encontrado en ese yacimiento cercano a Perpiñán, en el sureste francés, donde se han clasificado cerca de 600.000 muestras arqueológicas desde que empezaron los trabajos de campo en 1964.

El hallazgo se produjo en llamada Caune de l'Arago de Tautavel, una gruta situada en un valle cortado por un cañón por donde pasa el río Verdouble y donde se habían encontrado bastantes objetos datados en el Paleolítico Inferior.

El laboratorio ha constatado que se trata del resto humano más antiguo encontrado por ahora en Francia, pero no en Europa, donde hay acreditadas piezas de más de 900.000 años en los yacimientos españoles de la sierra de Atapuerca (Castilla y León) y Orce (Granada), por ejemplo.

La cueva de Tautavel, situada a unos 30 kilómetros de la línea que separa Francia de España por el este de los Pirineos, acoge a voluntarios de "unas 20 y 25 nacionalidades en las búsquedas", aunque la participación está reservada "a personas que hacen o van a hacer estudios sobre la prehistoria, en un sentido amplio", agregó Perrenoud.