• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Una devastadora enfermedad del ganado se expande a 76 países

Almarai cuenta con 1 millón de vacas en Arabia Saudita, país de 30 millones de habitantes. | Foto: Getty

La peste se está extendiendo rápidamente | Foto: Getty

La peste de los pequeños rumiantes es capaz de acabar con hasta el 90 % de los animales infectados en pocos días y causa pérdidas anuales de más de 2.000 millones de dólares

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La peste de los pequeños rumiantes, una enfermedad viral que mata cada año a millones de ovejas y cabras, ya se ha propagado por 76 países tras los nuevos brotes registrados en Georgia y las Maldivas.

En un comunicado, la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) advirtieron que esa peste se está extendiendo rápidamente, sobre todo en África, Asia y Oriente Medio.

En esas zonas viven cerca de 80% de los 2,1 millones de pequeños rumiantes del mundo, activos importantes para los hogares rurales pobres.

Recientemente se han detectado brotes en Georgia, lo que significa que la enfermedad ha llegado a un nuevo territorio, y en las Maldivas, demostrando que incluso las islas son vulnerables a esa plaga.

Previamente se habían registrado episodios similares en el oeste de Turquía y China continental, según la nota.

La peste de los pequeños rumiantes es capaz de acabar con hasta el 90 % de los animales infectados en pocos días y causa pérdidas anuales de más de 2.000 millones de dólares.

La FAO y la OIE lanzaron el año pasado una campaña para erradicar la peste de los pequeños rumiantes antes de 2030, como ya se hizo con la viruela y la peste bovina.

Los expertos recomiendan medidas de control que incluyan la vacunación de 800.000 ovejas y cabras, el establecimiento de zonas de cuarentena y una mayor vigilancia de los animales en las áreas adyacentes.

Por el momento se están elaborando planes de trabajo a nivel regional y nacional, y aunque existen vacunas de calidad y asequibles, falta todavía reforzar la capacidad de los laboratorios y crear sistemas de distribución para garantizar su eficacia y el acceso de las comunidades de pastores en lugares remotos.