• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Los catalanes demostraron que quieren ser escuchados

Más de 1,9 millones de personas expresaron su opinión, según los datos del Ejecutivo catalán | Foto EFE

Más de 1,9 millones de personas expresaron su opinión, según los datos del Ejecutivo catalán | Foto EFE

A la venezolana-española Nathalie Hermida la consulta le trajo recuerdos del referéndum celebrado en Venezuela en 2004

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Fue un domingo atípico en Barcelona. En este día de descanso, los catalanes acudieron a las urnas para manifestar su deseo de independencia y para protestar por la decisión del Tribunal Constitucional de España de suspender el referéndum soberanista que había sido convocado por el gobierno de Cataluña para ayer 9 de noviembre.

Más de 1,9 millones de personas expresaron su opinión, según los datos del Ejecutivo catalán. Aunque el gobierno central, en Madrid, no reconocerá el proceso, el entorno fue muy parecido al de unas elecciones. Quienes participaron son conscientes de que la consulta no tendrá ninguna validez legal, lo que quieren es ser escuchados.

“Es una jornada histórica para los catalanes”, dijo Germà Garriga, geógrafo y voluntario en el centro de votación Vedrun a Inmaculada en la calle Dos de Maig. Esa fue una de las razones por las que decidió participar. “Pidieron unos 20.000 voluntarios y nos hemos apuntado 40.000”, destacó.

Nathalie Hermida, venezolana que posee también nacionalidad española, dijo que fue muy importante participar en la jornada. “Me recordó mucho al referéndum revocatorio de 2004, al igual que en Venezuela se hizo un proceso de recepción de firmas para llevar a cabo la consulta; me evocó esas ganas de libertad y de expresión de la gente. Me siento identificada con eso”, afirmó.

Hermida tiene 6 años viviendo en Barcelona. Sin perder su acento caraqueño, habla con soltura sobre la historia catalana y apoya la separación de Cataluña de España. Agregó que el movimiento independentista ha aumentado principalmente por la crisis económica.

“Estoy en desacuerdo en como distribuyen la riqueza. Me da mucha rabia que yo trabaje tan duro, que la mitad de mi dinero se va a un gobierno central y que yo no pueda tener mejores oportunidades porque Madrid hace lo que mejor le parece con ese dinero. Pienso que quizás pueda tener una mejor calidad de vida si fuéramos un Estado”, declaró.

Más allá del proceso de ayer, el ambiente es tenso, con un espíritu muy a favor de la independencia. En las calles se ven algunas casas y apartamentos con la bandera de Cataluña. Las paredes están llenas de afiches y grafitis a favor del sí. Unos pocos han sido tachados y reemplazados con la frase “Arriba España”.