• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

El barco norcoreano es un caso "amateur" en un comercio en alza

El buque Chong Chon Gang zarpó de un puerto cubano rumbo a Corea del Norte con un cargamento de 10.000 toneladas de azúcar | Foto: AP

El buque Chong Chon Gang zarpó de un puerto cubano rumbo a Corea del Norte con un cargamento de 10.000 toneladas de azúcar | Foto: AP

El caso es un ejemplo del incremento de los volúmenes del comercio internacional y la escasez de medios de control

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La odisea del Chong Chon Gang huele a desesperación. El carguero norcoreano interceptado en Panamá con azúcar y vetusto material bélico cubano a bordo es un síntoma del estado de asfixia en el que se hallan los regímenes involucrados en el oscuro episodio, según coinciden expertos del sector. Pero el caso es parte de un floreciente tráfico que aprovecha el constante incremento de los volúmenes del comercio internacional y la escasez de medios de control para sortear los embargos internacionales de armas. Un flujo que alimenta regímenes parias y guerrillas en todos los lares del mundo.

La operación destapada en Panamá es atípica en el modus operandi norcoreano. "Claramente, no fue bien planificada. Tiene una apariencia casi amateur", comenta en conversación telefónica Hugh Griffiths, jefe del departamento de lucha contra el tráfico de armas del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri). El Chong Chon Gang ya había sido anteriormente interceptado con un cargamento de municiones; y recorría una ruta más que sospechosa -de Cuba a Corea del Norte-: era por tanto un objetivo elemental.

"El tráfico ilegal marítimo es cada vez más difícil de frenar. El aumento del comercio global (el Sipri apunta a que actualmente se transportan casi 500 millones de contenedores al año), la reducción de medios de control debido a la crisis económica en muchos países occidentales y la desregulación en el sector del comercio complican las cosas", dice Griffiths.

"El régimen norcoreano ya no es tan monolítico como fue hasta hace dos décadas. Sin embargo, no creo que una operación que involucra aviones Mig y cohetes pueda haber sido llevada a cabo sin alguna clase de visto bueno del régimen", comenta por teléfono Aidan Foster-Carter, experto en Corea del Norte.

James Hardy, analista especializado en Asia-Pacífico de la revista Jane's Defense, señala que las características del material incautado permiten excluir que el mismo fuese destinado a alimentar el programa de misiles y nuclear norcoreano. Hardy observa que quizá Pyongyang pudiera tener un interés propio en los dos Mig-21 que llevaba el Chong Chon Gang. Pero en cualquier caso, de confirmarse que en el carguero solo había el material anunciado hasta ahora, no parece un cargamento con un gran valor estratégico.

"Realmente, tiene el aspecto de un trueque. Unas cuantas toneladas de azúcar -del que Corea del Norte carece- a cambio de una revisión de material militar", dice Griffiths. Quizá un síntoma de que las sanciones, reforzadas tras los recientes ensayos balísticos y nucleares de Pyongyang, están teniendo un duro efecto.


Seis años de prisión

Los tripulantes del desvencijado buque norcoreano interceptado en Panamá por contrabandear misiles y aviones cubanos ocultos bajo toneladas de azúcar podrían ser condenados a seis años de prisión, dijo el fiscal Javier Caraballo.

Y la ONU “determinará” si hay “resoluciones que han incumplido los países y en función de eso les exigirán responsabilidades”, manifestó de su lado la fiscal general del Estado, Ana Belfon. Los 35 tripulantes “están en perfecto estado de salud”, según el fiscal Caraballo, y permanecen en las instalaciones de Fuerte Sherman, una antigua base militar estadounidense a orillas del canal, señaló AFP.

Cuando los agentes aeronavales y antidrogas armados panameños llamaron por radio al mercante norcoreano para anunciarle que iban a abordar el buque para inspeccionar lo que transportaba ante sospechas de que llevaba drogas, la tripulación autorizó la maniobra, a pocas millas de un rompeolas a orillas de la ciudad portuaria de Colón.

La tensión dentro del barco fue creciendo a medida que los policías panameños trataban de revisar con lupa la documentación de la nave y la información sobre la carga, que no era claro, dijeron autoridades de los servicios de seguridad consultados por The Associated Press.