• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

11 naciones del G-20 condenaron ataque químico y pidieron respuesta global

 Arabia Saudita, Australia, Canadá, Corea del Sur, España, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Turquía estarían a favor de una intervención militar | EFE

Arabia Saudita, Australia, Canadá, Corea del Sur, España, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Turquía estarían a favor de una intervención militar | EFE

El presidente de EE UU afirmó que la mayoría de los países del bloque culpa al régimen de Al Assad

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, resistió la presión de otros líderes mundiales para que renuncie a sus planes de realizar una intervención militar contra Siria y logró el respaldo de 10 países para una respuesta fuerte a los ataques con armas químicas perpetrados por el régimen de Bashar al Assad.

El mandatario de Rusia, Vladimir Putin, lideró una campaña para convencer a Obama de que abandone la idea de una acción armada durante la segunda jornada de la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de las 20 naciones desarrolladas y emergentes (G-20) en San Petersburgo.

El presidente de China, Xi Jinping, también intentó disuadir al mandatario estadounidense de una intervención militar. "Una solución política es la única alternativa correcta para una salida a la crisis en Siria; un ataque militar no puede resolver el problema de raíz", dijo.

Obama, sin embargo, persuadió a los representantes de Arabia Saudita, Australia, Canadá, Corea del Sur, España, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Turquía para que firmasen un comunicado que condena el ataque con armas químicas del 21 de agosto en Damasco.

"La evidencia claramente apunta a que el gobierno sirio es responsable del ataque", dice el texto difundido al término de la cumbre. Obama admitió, sin embargo, que hubo desacuerdos en torno a si era conveniente usar la fuerza en Siria sin una resolución de la ONU. El comunicado evitó el llamado a una reacción militar.

"Pedimos una respuesta internacional fuerte a esta violación grave de las reglas mundiales y conciencia de que enviaremos un claro mensaje de que este tipo de atrocidad no puede repetirse jamás. Aquellos que perpetraron estos crímenes deben hacerse responsables", precisa el escrito.

La posibilidad de que el Consejo de Seguridad de la ONU autorice una intervención militar en Siria es casi nula. Rusia, que al igual que China tiene poder de veto en esa instancia, sostiene que no hay pruebas de que los grupos opositores a Al Assad no fueron los responsables del ataque químico del 21 de agosto.

Despliegue de fuerza. Putin dejó claro que Rusia no quería ser arrastrado a una guerra por Siria. El mandatario dijo que Moscú mantendrá el apoyo actual a Damasco en caso de una intervención militar extranjera, pero no hizo ninguna referencia a defender al régimen de Al Assad o incrementar la asistencia.

"¿Ayudaremos a Siria? Lo haremos. Lo estamos haciendo ahora. Les proveemos armas, cooperamos en la esfera económica y espero que cooperemos en la esfera humanitaria para proveer ayuda a esas personas –civiles– que están en una situación difícil hoy", declaró.

La armada rusa, sin embargo, está enviando más buques a las costas de Siria. Moscú ha dicho que su presencia en el este del mar Mediterráneo garantiza la seguridad y que el movimiento actual responde a una rotación de rutina de sus barcos, pero medios locales dijeron que había más unidades en camino.

La agencia Interfax citó a una fuente de la Armada que dijo que el buque Nikolai Filchenkov se dirigía hacia Siria. "La embarcación atracará en Novorossiysk, donde tomará un cargamento especial y se dirigirá al área designada de servicio militar en el este del Mediterráneo", declaró, sin dar detalles sobre la carga.

La agencia RIA también citó a una fuente de la Armada diciendo que la fragata Smetlivy partirá del 12 al 14 de septiembre y que la corbeta Shtil y el buque de misiles Ivanovets se aproximarán a la costa siria a fin de mes.

Opiniones encontradas en la Unión Europea

Francia, que apoya una acción militar para castigar a Siria por el uso de armas químicas, intentó sumar respaldo de sus socios de la Unión Europea, pero se encontró con un fuerte escepticismo de los gobiernos del grupo.

El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius, buscó un acuerdo con sus pares de la UE –reunidos en Vilna, capital de Lituania– para que se considere responsable al Gobierno de Bashar al Assad del ataque con gas del 21 de agosto.

La iniciativa fue rechazada por su homólogo de Alemania, Guido Westerwelle, y otros cancilleres que prefieren esperar los resultados de la investigación realizada por inspectores de armas químicas de Naciones Unidas para considerar la acción militar.

Alemania ha instado al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a acelerar la publicación del informe y también está en conversaciones con Rusia para avanzar en el aspecto diplomático, precisó Westerwelle.

Algunas naciones de la UE se oponen a una respuesta militar, lo que dificulta la posibilidad de forjar una posición común. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se reunirá con los ministros del bloque hoy para debatir sobre el conflicto en Siria y el proceso de paz en Oriente Medio.