• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Más de 800.000 funcionarios se quedan desempleados hoy

Vista del edificio del Capitolio en Washington, Estados Unidos | EFE

La falta de acuerdo en el Capitolio entre republicanos y demócratas afectará el funcionamiento del Gobierno | EFE

El cierre parcial del Gobierno de Estados unidos puede costar hasta 1.000 millones de dólares

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Más de 800.000 empleados federales perderán sus trabajos, luego del fracaso de republicanos y demócratas en llegar a un acuerdo sobre el presupuesto de Estados Unidos. A medianoche terminó el año fiscal y se agotaron los fondos para las actividades no esenciales del Gobierno, por lo que se declaró la paralización parcial de la Administración Federal, cosa que podría costar hasta 1.000 millones de dólares al presupuesto público.

La Cámara Baja aprobó por unanimidad una norma que garantiza que los militares sigan recibiendo su salario y que evita que los funcionarios que forman parte de servicios esenciales pierdan sus empleos, aunque de todas formas la medida afectará a la generalidad de los ciudadanos. Según CNN, 368 centros de entretenimiento, entre ellos, museos y parques podrían quedar cerrados.

La tramitación de pasaportes se verá retrasada, aunque las oficinas del Departamento de Estado seguirán en funcionamiento.  El Congreso podría no aprobar los presupuestos de algunas ciudades, que quedarían sin el personal que recoge la basura. Los préstamos a los pequeños empresarios y comerciantes por parte del Estado se demorarían, al igual que la ayuda federal para obtener una casa.

Los 54 senadores demócratas, que disponen de mayoría, votaron ayer contra una propuesta que habría permitido financiar al Estado federal, pero que socava la ley Obamacare de asistencia médica impulsada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que entra en vigor hoy.

Ciudadanos opinan

La paralización de los servicios no esenciales del Gobierno sucede en medio del inicio de la reforma sanitaria, mejor conocida como Obamacare, impulsada en 2010 por el presidente Barack Obama, que establece que desde hoy 48 millones de estadounidenses podrán tener por primera vez un seguro médico.

Un sondeo  de CNN mostró que 57 % de los encuestados dijeron que se oponían a la ley de salud. De hecho, 60% de los consultados consideraron que es más importante que el Congreso evite una paralización de la administración pública que hacer grandes cambios a la nueva reforma sanitaria.

46% de los ciudadanos responsabilizaron el cierre parcial del Gobierno a los republicanos y 36% a Barack Obama, mientras que 13 % opinó que ambos son responsables.