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Wilberto Parada, opositor cubano excarcelado: “No soy terrorista ni traidor”

Wilberto Parada, opositor cubano, asegura: "Queremos vivir como viven los seres humanos en libertad" | Captura de Youtube

Wilberto Parada, opositor cubano, asegura: "Queremos vivir como viven los seres humanos en libertad" | Captura de Youtube

El opositor no cree que haya un cambio a corto plazo en la isla. Afirma que aún detienen a los que disienten

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“Soy opositor, preso político. Soy uno de los liberados por el convenio entre Cuba y Estados Unidos y defensor de los derechos humanos”. Así se identificó Wilberto Parada Milán, de 43 años de edad, en una conversación vía telefónica que cada 15 minutos se interrumpía.  Un año y diez meses permaneció en prisión. El 8 de enero fue liberado.

Es uno de los 53 cubanos que estaban en la lista de quienes debían ser excarcelados por el gobierno de Raúl Castro como parte de las negociaciones entre Washington y La Habana para normalizar las relaciones, rotas en 1961. 

Sobre la apertura de las relaciones, anunciada el 17 de diciembre del año pasado, considera que no habrá cambios a corto plazo. “No hay nada, lo que hay es represión. La policía ahora pide mucha más identificación. Desde que fui liberado he visto como la policía se lleva a las personas que hacen cualquier cosa para poder sobrevivir”. 

—¿Por qué fue detenido?
—El 23 de marzo de 2013 en la calle Obispo estaba en una manifestación pacífica en reclamo a la libertad de mi país, al acceso a Internet y en defensa de los derechos humanos, a decir lo que pensamos y compartir nuestras ideas con otras personas. Nadie debe ser perseguido o maltratado por sus opiniones.

—¿Cuántas personas estaban con usted?
—Éramos 8 personas. El 23 de marzo de 2013 solo yo fui detenido, las otras personas corrieron para evitar los golpes. Fui amenazado por los agentes de la policía política de la seguridad del Estado, quienes me dijeron que me iban a desaparecer. Ese mismo día me llevaron a la estación y a la hora me soltaron. 

Siete días después, en la misma calle Obispo, estaba en una manifestación pacífica y la policía política mandó a la policía uniformada a que me detuvieran. Me pidieron el documento de identidad, que entregué para no cometer un delito. Puse mis manos atrás para que me pusieran las esposas y fue cuando me levantaron y me tiraron contra el piso. Me causaron una herida de 7 puntos en la cabeza y me dejaron sin conocimiento por 20 minutos.

—¿Dónde estuvo preso?
—Fui llevado a la estación de policía, estuve cinco días allí y luego me trasladaron a la prisión de Valle Grande donde me impusieron una acusación, falsa por demás, de “atentado contra la máxima autoridad del gobierno”, es decir Raúl y Fidel Castro. También me imputaron el cargo de “desacato” y yo no me resistí ni irrespeté. Por ambos pedían ocho años de cárcel y me sentenciaron a cuatro sin darme ningún beneficio.

—¿Qué trato recibió en prisión?
—La prisión de Valle Grande tiene pésimas condiciones y el trato que recibí fue malo. Hay mala alimentación, no hay atención médica. Vi  a muchas personas morir. Estuve allí en huelga de hambre por 40 días y a los 19 días me llevaron a la prisión del Combinado porque me dio una parálisis renal, no podía orinar y estuve ingresado en terapia por más de un mes. Le oré a Jehová, porque soy cristiano, me volvieron a funcionar los riñones y gracias a Dios funcionaron los medicamentos.

—¿Cómo son las condiciones de los penales en los que estuvo?
—Este régimen dictatorial y tirano viola la integridad personal. En las celdas normales hay baño pero sin agua, solo cuando los oficiales querían ponerla. En mi caso el oficial iba y me quitaba mi Biblia. En la celda de castigo donde me tenían había ratas, cucarachas y mosquitos. No había baño dentro de la celda y estabas junto a los excrementos. Estuve en celda de castigo 32 días.

—¿Está liberado incondicionalmente?
—Ellos me dieron un papel sellado que dice que estoy en libertad extrapenal, como si estuviera enfermo. Estoy libre pero sigo cumpliendo condena hasta 2018; me dieron cuatro años de cárcel en 2017 pero me aumentaron un año más sin explicación.

—¿Puede salir de su casa?
—Salgo lo mínimo y con cuidado. No sé si al salir me pueden llevar detenido, puede pasar cualquier cosa, estás bajo el gobierno de los Castro. Nadie me dijo que términos tengo para mi liberación. Pero sí tengo temor de que me suceda algo, que me separen de mi niño de cuatro años de edad, que ha sufrido mucho por esto, de mi esposa. No descartó la posibilidad de que el gobierno vaya a violar estos acuerdos porque nos dieron libertad bajo condición extrapenal.

—Sin el acercamiento entre Washington y La Habana, ¿ustedes habrían sido liberados?
—Creo que estaríamos todavía en prisión. A mí no me dieron ningún beneficio y tengo apenas 15 días en libertad.

—El gobierno lo llama de muchas formas, ¿se considera disidente, opositor, traidor a la patria?
—No soy un terrorista ni un traidor a la patria. Los primeros que traicionaron la patria para llevar esta dictadura han sido ellos. Una revolución significa ir adelante, tener cambios, darle al pueblo lo que necesita. Ellos le han quitado al pueblo. Soy un defensor de los derechos humanos, de la libertad de Cuba y de lo que hemos soñado por 56 años. Queremos vivir como viven los seres humanos en libertad, somos víctimas de dos señores dictadores que roban todas las riquezas de este país.

—¿Cree que con el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba se comenzarán a respetar los derechos humanos en la isla?
—Tengo solo 15 días en libertad y no he podido ver bien cómo son las cosas. Vamos a ver que pasa.

—¿Siguen los atropellos en contra de los que piensan distinto al gobierno?
—Sí, ya hay nuevos presos en Valle Grande. Siguen encarcelando a quienes no están de acuerdo con esta política hostil.

—¿Piensa seguir reclamando por sus derechos?
—El principio de un hombre es pensar en sus derechos, vivir como viven los seres humanos y buscar la libertad para este país. ¿Hasta cuándo este gobierno?

—¿No le da miedo lo que le pueda suceder a su familia al enfrentarse al régimen?
—Sí, tengo temor, pienso en mi hijo y mi esposa. ¿Pero qué me queda si no defendemos lo que realmente creemos? Es mejor morir. Sí me da temor de que les suceda algo, aunque siempre hay como denunciar las violaciones ante el mundo.

—¿Qué necesitan los cubanos?
Los cubanos necesitamos libertad, que abarca muchas cosas. Que haya derechos humanos y que no se violen los derechos de los ciudadanos.