• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Venezolanos crean red solidaria para combatir la crisis en España

| Raquel Cortés

Se organizan para recolectar comida y juntan pequeños aportes para comprar billetes de vuelta al país | Raquel Cortés

Se organizan para recolectar comida y juntan pequeños aportes para comprar billetes de vuelta al país. Claman por un programa de apoyo del Gobierno Nacional

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Ni para comer, ni donde vivir. Es la situación de varias familias venezolanas, que han tenido que pedir ayuda para sobrevivir entre la precariedad en España, un país hoy marcado por más de 40.000 desalojos este año y 6 millones de personas sin empleo, 40% de ellas inmigrantes.

En medio de esta crisis, los venezolanos han creado una red de ayuda que permite a los más necesitados recibir desde comida hasta billetes de avión para volver al país. La solidaridad nacional ofrece la salida más efectiva a las personas que tras quedarse sin empleo y sin casa han tenido que pedir apoyo a sus conciudadanos más próximos.

La Tierna Esquina Caliente, una de las organizaciones que desde hace dos años realiza este trabajo en Cataluña reúne a más de 60 venezolanos y catalanes, quienes realizan actos benéficos para reunir dinero y así solucionar los problemas más críticos.

La periodista Vanessa Damilou es una de las promotoras. Su trabajo comienza por sensibilizar sobre la situación de los latinoamericanos en España a través de su programa radial en Tarragona, al sur de Cataluña. "No nos hemos quedado cruzados de manos, hemos visto como hay compatriotas que no han tenido para comer, así que enseguida hemos encendido alarmas y comenzamos hacer diferentes fiestas y actos para recoger fondos".

El dinero no alcanza para todos, por lo que la asociación ha debido priorizar los casos para atender con preferencia a las familias con niños, ancianos o madres solteras.

Durante los últimos meses, Damilou explica que este grupo ha solicitado ayuda en el Consulado de Venezuela en Barcelona y, además, han enviado cartas para explicar los casos más graves. Claman con urgencia un programa de ayuda y retorno digno.

La socióloga Mildred Ospina no pertenece a ninguna asociación, pero en Madrid se ha unido con otros 15 venezolanos para buscar nuevas formas de apoyar a los necesitados. "Los venezolanos somos muy orgullosos. Así estemos mal, no lo reconocemos. Es muy difícil decir que nuestro proyecto de vivir fuera del país ha sido un fracaso. Es por ello que no nos damos por vencidos, hay mucho venezolano en España muy bien capacitado".

Ospina ayuda a diseñar los curriculums vitae y afinar los perfiles de los venezolanos que lo necesitan para ser más competitivos a la hora de presentarse a una oferta de trabajo.

"Los venezolanos hablamos inglés, hacemos maestrías, no le tenemos miedo al trabajo. Son características que hay que destacar en un país como España donde todo el mundo está abatido por la crisis. En lo que va de año, 3 de los 20 venezolanos que han pedido nuestro apoyo consiguieron trabajo fijo y otros 8 de forma temporal", agrega Ospina.

Luisa Fernández trabaja cuidando dos niños de una familia alemana residente en Barcelona. Antes de eso fue voluntaria en el Banco de Alimentos, una organización que entrega comida de forma gratuita en Hospitalet, una zona mayoritariamente habitada por inmigrantes.

Esta mujer, que lleva ya 10 años en España, asistió al Banco porque una amiga la invitó a que participara. "Cuando llevaba dos semanas me dí cuenta de que había dos familias venezolanas que venían a buscar alimentos por no tener trabajo, ni dinero para comprar en el supermercado. Hasta que un día agarramos más confianza y me contaron de más venezolanos que pasaban situaciones similares, pero que no asistían por estar enfermos o muchas veces por no tener documentos de residencia y sentir miedo a ser descubiertos".

Ahora Fernández se dedica a llevar a familias venezolanas, que no cuentan con dinero para comprar alimentos, a esta fundación. "Es un trabajo de sensibilización, me voy enterando de venezolanos que necesitan ir, buscamos a alguien que tenga carro y se organiza un viaje de cinco personas para que busquen la comida y luego se reparte cada semana entre unas seis familias más".

Evidente crecimiento

Nati Manzano, coordinadora del área de Inmigración de Cáritas, califica la situación de los venezolanos y latinoamericanos desempleados y sin viviendas como urgente.

"Para muchos representa un sentimiento de fracaso, el haber venido a un país en el que pensaron que podían cumplir sus sueños y verse en situaciones límite. La asistencia a los comedores y albergues se ha duplicado en lo que va de año. Cada día se hacen larguísimas colas de familias enteras esperando entrar y disfrutar de un plato de comida o de una cama caliente para resguardarse de la noche".

Agrega que la pobreza es "más extensa, más intensa, más crónica y crea una sociedad dual y polarizada, en la que la distancia entre ricos y pobres es cada vez mayor".

Las cifras son escalofriantes: más de 11 millones de personas en España están en riesgo de pobreza y ya hay 580.000 hogares sin ningún tipo de ingresos. Un gran número de afectados directos son los latinoamericanos.

"Venezuela es uno de los país que menos inmigrantes tiene en España, pero por supuesto que hay ya casos, y no son pocos" alerta.

Un billete de vuelta, esfuerzo de todos

Isvette Camacho Arias es venezolana, revolucionaria y víctima de la indiferencia del Consulado Venezolano en España. Son las palabras con las que se define. Lo quiere dejar claro y por eso lo repite con una larga lista de argumentos.

Sus compañeros en España la recuerdan como la última persona que esta red de venezolanos ha apoyado con la compra de un billete de vuelta a Venezuela.

"Trabajé 5 años como encargada de una tienda, vivía alquilada en un apartamento junto a mi hija de 11 años. Un día, la tienda comenzó a irse a pique y me despidieron".

A partir de allí se le hizo cuesta arriba asumir el pago del alquiler y de su carro. A los pocos meses vivió un desalojo y fue a parar con su hija a casa de unos amigos venezolanos que le brindaron apoyo.

La hija de Isvette sufre de artritis, una enfermedad cuyos medicamentos son indispensables. La falta de recursos impulsó a esta madre a buscar más ayuda. "Me fui al Consulado de Venezuela en Barcelona para pedir apoyo y me dijeron que solicitara ayuda a mi familia para reunir el pasaje".

A través de la Asociación La Tierna Esquina Caliente y de un grupo de amigos se comenzó una campaña de recolección de fondos para conseguir el anhelado billete de vuelta. Sólo alcanzó para un vuelo, por lo que Isvette ha tenido que dejar a su hija con su padre, quien actualmente recibe el subsidio de desempleo, que llegará a su final a principios del 2013.

"Quedé con un juicio pendiente por la deuda de 13 mil euros del alquiler del apartamento, tengo que trabajar muy duro para poder traer a mi hija y saldar estas cuentas".

Isvette dice estar segura de que el presidente Hugo Chávez desconoce la situación que viven los venezolanos afectados por la crisis en España, por lo que clama con esperanza que todas aquellas familias que estén allá sin dinero siquiera para comer puedan volver a Venezuela a través de un operativo de retorno digno. "Lo importante es que el Comandante sepa que hay mucha gente que la está pasando muy mal", apunta.