• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Vázquez, el izquierdista que quiera gobernar de nuevo a Uruguay

Tabaré Vásquez | Foto: AFP

Tabaré Vásquez | Foto: AFP

Dez años después, Vázquez pide un nuevo voto de confianza, ante el ascenso en las encuestas de Lacalle Pou. El 30 de noviembre se celebrará la segunda vuelta electoral en ese país

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Tabaré Vázquez, un oncólogo de 74 años que en 2005 se convirtió en el primer presidente de izquierda de Uruguay, apela a su experiencia para volver a gobernar este país y deberá enfrentar el 30 de noviembre al aspirante de centroderecha Luis Lacalle Pou.

Candidato del oficialista Frente Amplio (FA, izquierda), obtuvo entre 46% y 47% de los votos en las elecciones del domingo, según las primeras proyecciones de escrutinio, lo que mantiene a su coalición como la más votada pero lo obliga a disputar una segunda vuelta con Lacalle Pou, del Partido Nacional.

Hijo de una familia obrera, este médico socialista y masón es ejemplo del ascenso social en el Uruguay: en su juventud repartió diarios, fue mozo y trabajó en una carpintería antes de emplearse como administrativo mientras estudiaba medicina.

"Yo provengo de un hogar muy humilde y pude estudiar, en la escuela pública, el liceo público (...) soy producto de todo eso y me siento profundamente agradecido y comprometido con la sociedad uruguaya", aseguró en una entrevista reciente con el canal VTV.

Curiosamente, uno de los máximos dirigentes de la izquierda uruguaya hizo su carrera universitaria alejado de la militancia estudiantil en la turbulenta década de los 1960 -en la que el actual presidente José Mujica tomó las armas en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros- algo que ha atribuido a sus obligaciones laborales y familiares, ya casado y con hijos pequeños.

Graduado en 1969, decidió hacer la especialidad de oncología luego de que entre 1962 a 1968 su hermana, su madre y luego su padre fallecieron de cáncer.

Mientras el país ingresaba en la última dictadura (1973-1985), Vázquez se perfeccionó en Francia para iniciar luego una larga carrera docente, médica y empresaria. El dirigente nunca dejó de ejercer su profesión ni siquiera cuando fue presidente.

- Ingreso tardío, ascenso meteórico -

Tras más de una década como exitoso dirigente del modesto club de fútbol Progreso, en 1983, hacia el final de la dictadura, Vázquez se unió en forma clandestina al Partido Socialista, iniciando una carrera política meteórica.

Con un tono directo y un fuerte carisma Vázquez llevó al FA a ganar en 1989 la intendencia (alcaldía) de Montevideo, donde reside casi el 50% de la población del país.

Fue la primera vez que un dirigente de izquierda ganaba una elección municipal y le abrió las puertas a Vázquez y al FA para ocupar un lugar de privilegio en la lucha por el poder, en competencia con los tradicionales partidos Colorado y Nacional.

Luego de dos frustrados intentos -1994 y 1999- Vázquez se convirtió en 2005 en el primer presidente de izquierda del país.

Durante su mandato se aprobaron reformas tributarias y de la salud, se creó un plan de emergencia, se implementó el Plan Ceibal, que dota a todos los escolares con una computadora, y se aprobaron duras normas antitabaco, que enfrentaron al país con la tabacalera Philip Morris.

Además, se reactivaron las investigaciones contra represores de la dictadura. Vázquez generó polémica dentro de su fuerza al vetar una ley que legalizaba el aborto, algo luego aprobado durante el gobierno de Mujica.

- Voto de confianza -

Ahora, diez años después, Vázquez pide un nuevo voto de confianza, ante el ascenso en las encuestas de Lacalle Pou.

Su candidatura representa "la experiencia para afianzar la seguridad de seguir por el camino del crecimiento económico con justicia social", aseguró.

Varias veces enfrentado a Mujica en la interna del Frente Amplio, Vázquez se mantuvo alejado de la política pública durante el mandato del exguerrillero.

Con su habitual tono mesurado, esquiva las preguntas sobre si -al igual que Mujica- donaría gran parte de su salario. "Yo creo que los pobres no son objeto de caridad sino que son sujetos de derechos. Hay que trabajar para que (...) salgan de la pobreza a través de poder usufructuar sus derechos", señaló.

Casado desde hace 49 años con María Auxiliadora Delgado, con quien tiene cuatro hijos, uno de ellos adoptivo, y once nietos, el mandatario ha dicho que, al igual que durante su primera presidencia, seguirá viviendo en su residencia del tradicional barrio del Prado, y acampando con sus amigos para cumplir con su mayor afición: la pesca.