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Trabajadores denuncian discrecionalidad en salarios

El tabulador vigente de la Cancillería fue establecido en 2009. Señalan que hay solapamiento de escalafones

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“No tenemos tabuladores. Eso es un secreto de Estado”, denuncia en coro la directiva del Sindicato Único de Obreros, Funcionarios, Trabajadores, Jubilados y Pensionados del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Jesús Serrano, secretario de la organización, informó que se les ha dicho que no se pueden regir por los tabuladores de la administración pública, pues los trabajadores del despacho de Exteriores están bajo la Ley Orgánica de Servicio Exterior. “Desconocemos los tabuladores. Desde abril de 2014 los estamos solicitando”.

En septiembre del año pasado se le hizo un ajuste a los sueldos, pero siguen siendo insuficientes. Señalan a José Luis Ariza, coordinador de clasificación y remuneración, como el ejecutor de la discrecionalidad en las compensaciones y ajustes salariales. Lo responsabilizan porque es el único que tiene acceso y, según el sindicato, lo mantiene en secreto.

“No tenemos acceso. Cuando se les ha consultado se nos ha dicho que vayamos y preguntemos cada uno por lo suyo”, indicó Besse Mouzo, secretaria de reclamo del sindicato.

Los funcionarios se mantienen con la escala publicada en Gaceta Oficial en 2009, lo que ha producido un solapamiento de los escalafones de todo el personal con la inflación de los últimos años y la depreciación del bolívar.

Hasta hoy no ha habido comunicación alguna de las autoridades de la Cancillería para explicar las razones del retraso en el proceso de discusión del contrato colectivo.

 

Obrero mal pagado. Rechazan que el límite mensual por horas extras de los 330 obreros sea de 2.000 bolívares, dinero que reciben por trabajar un fin de semana. Agregaron que luego de esos días laborados no se les remunera más por tiempo extra.

“Esta administración —de la ministra Delcy Rodríguez— afirma que los trabajadores están ganando mucho en horas extras”, manifestó la directiva.

José Patines, secretario general de la organización, añadió: “Recursos Humanos inventó el tope de 2.000 bolívares hace 6 años. Estamos trabajando a pérdida y lo que queremos es que se recalculen todas esas horas extras que el personal ha dejado de percibir, con retroactivo de 3 años”.

Mousso completó: “En aquel tiempo, 2007, el sueldo mínimo era de 799 bolívares, pero a pesar de los 7 aumentos de salario mínimo, y de que debió subir en la misma proporción, hoy se mantiene eso, cuando debería estar en el tope, en 27.000 bolívares”.

La directiva del sindicato indicó que la Ley del Trabajo establece un máximo de 100 horas extra para los trabajadores, pero que se puede firmar un acta convenio con el patrono para que se pague como guardia. Aducen que tienen una suscrita y que se les ha violado sus derechos.

“La Cancillería es muy atípica, trabaja las 24 horas diarias porque cubre cumbres, eventos, conferencias y ruedas de prensa del ministro, es el personal obrero el que lo monta y desmonta. Las horas extras del personal obrero son exorbitantes, pueden trabajar 24 horas continuas, pero pagan sólo 2.000 bolívares”, dijo Orakaima Espinoza, secretaria de actas y correspondencia de la organización.

Infraestructura decadente. “Hay deterioro, descuido y abandono de la infraestructura de todo el ministerio”, dijo Patines.

Hablan de un proceso de deterioro paulatino. Dijeron que entre 2006 y 2011 la Cancillería estaba en mejor estado hasta que llevaron a los refugiados por las inundaciones de 2010.

“Se desocupó el piso 6 al 19 de la torre de Cancillería por familias. Se hicieron nuevas divisiones, se condenaron baños y oficinas, se sacó el mobiliario y no sabemos adónde, todo quedó en un muy mal estado”, dijo Ramona Caraballo, secretaria de finanzas del sindicato.

“Los últimos damnificados fueron retirados este año”, afirmó Mouzo y agregó que se supone que la programación de salida de los damnificados era para 2012, los últimos fueron trasladados a principios de este año.

El retraso generó que los despachos fueran movidos a los sótanos y distribuidos en varios edificios.

“A mí me tocó en el despacho de Asia, Medio Oriente y Oceanía. Hemos trabajado en sótanos en mal estado, con moscas y gusanos”, reclamó Caraballo.

Serrano agregó: “La Cancillería no suministra los materiales de limpieza y aseo para sus trabajadores”.

“El personal de mantenimiento tienen que traer cloro para limpiar, y comprar los productos de su pobre sueldo para hacer su trabajo. De sus 5.634,47 bolívares”, precisó Patines.