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Temblor en Chile fue “como estar en un peñero a la deriva”

 El gobierno declaró las localidades de Coquimbo, Illapel y Tongoy como zonas de catástrofe | Foto EFE

El gobierno declaró las localidades de Coquimbo, Illapel y Tongoy como zonas de catástrofe | Foto EFE

La escritora venezolana Mireya Tabuas que vivió la experiencia junto con sus  dos hijos contó que sintieron mucho miedo: “Parecía que no iba a acabar”

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“Los postes danzaban y los cables de teléfono y luz hacían ondas muy fuertes. Fue como estar en un peñero a la deriva”, contó José “Cheo” Rodríguez, un margariteño de 50 años de edad, que se encontraba en la zona metropolitana de Santiago de Chile cuando el sismo de magnitud 8,4 azotó la costa del país el miércoles.

La réplica que poco después movió el piso del apartamento de la escritora Mireya Tabuas se sintió más fuerte. “Parecía un barco y las paredes se percibían frágiles. Estaba con mis dos hijos y sentimos mucho miedo, parecía que no iba a acabar”, dijo la venezolana. En otro punto de Santiago  el capitán del equipo de la Copa Davis de Venezuela, José de Armas, expresó: “Fueron minutos de angustia, nos asustamos, pero estamos listos para jugar”.

Un total de 97 réplicas con una intensidad por encima de 4 grados se registraron hasta las 8:30 de la noche, la más fuerte fue de magnitud 7,6, reportó el diario El Mercurio.

Aunque a los venezolanos los agarró desprevenidos, Tabuas señaló que sus vecinos chilenos le dijeron que se quedara tranquila y que no saliera de su apartamento, pues están acostumbrados a los constantes sismos. En las redes sociales, la cuenta @Chile_Temblores informa cada cinco minutos de los temblores que se producen en el territorio.

Chile es considerado el segundo país más sísmico del mundo, después de Japón, y el cuarto con mayor riesgo de sufrir daños por catástrofes, de acuerdo con la ONU en la Tercera Conferencia Mundial de Reducción del Riesgo de Desastre

Si bien en Santiago no hubo daños, en la costa el temblor causó 11 muertos, 9 heridos, 610 damnificados, 428 albergados, 175 viviendas con daños mayores y 288 con averías menores, informó el Ministerio del Interior y Seguridad Pública. El movimiento tuvo epicentro a casi 230 kilómetros al noroeste de la capital y se convirtió en el de mayor magnitud del mundo en lo que va de año, después del de 7,9 grados en Nepal en mayo, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Rodríguez y Tabuas coincidieron, sin embargo, en que las autoridades chilenas están preparadas para reaccionar y tomar las medidas pertinentes en estas situaciones. “Los protocolos de seguridad se activaron rápido, enseguida cientos de personas salieron a la calle”, dijo Tabuas.

Aunque la cifra de muertes es baja debido al “grado de preparación" de Chile, como indicó el ministro del Interior y Seguridad, Jorge Burgos, los equipos de seguridad desalojaron a más de un millón de personas de las poblaciones costeras, donde aseguraron que las olas de 4,5 metros arrancaron los techos de algunas casas. Allí, los residentes caminaban en el lodo, entre techos de zinc, metales retorcidos y escombros, reseñó la agencia AP. Muchas viviendas permanecían hasta ayer sin agua ni luz.

El gobierno declaró las localidades de Coquimbo, Illapel y Tongoy como zonas de catástrofe para facilitar el envío de fondos, pues fueron las más afectadas del país.

Las autoridades cancelaron ayer la alerta de tsunami que se había activado para todo el territorio nacional y mantuvieron la suspensión de la actividad escolar, informó la Oficina Nacional de Emergencias.

La presidente Michelle Bachelet dijo que "las personas muy afectadas, están con dolor, pena, con susto todavía". Y agregó: "Una vez más nos ha tocado enfrentar un duro golpe de la naturaleza", al recordar el terremoto de 2010.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la Unasur y los cancilleres de Argentina, Ecuador, Perú, Venezuela, Panamá, Paraguay y México se solidarizaron con las víctimas, señaló el canciller Heraldo Muñoz. Estados Unidos se ofreció, a su vez, a proporcionar asistencia a Chile.

EL DATO
En 27 de febrero de 2010 un terremoto de magnitud 8,8 azotó el centro y sur de Chile, y provocó un tsunami que causó 525 muertes y 25 desaparecidas. El sismo fue percibido en gran parte del Cono Sur con diversas intensidades, en lugares como Buenos Aires y São Paulo.