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En Tel Aviv se oye el hip-hop agridulce de los inmigrantes africanos

Asilados africanos que entraron a Israel ilegalemente a través de Egipto, a lo largo de la playa de Tel Aviv | AFP

Asilados africanos que entraron a Israel ilegalemente a través de Egipto, a lo largo de la playa de Tel Aviv | AFP

En Israel, tres jóvenes inmigrantes sudaneses, acostumbrados a mantener un perfil bajo en un país que tolera difícilmente su presencia, se han decidido a soñar con convertirse en futuras estrellas del hip-hop internacional

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En Israel, tres jóvenes inmigrantes sudaneses, acostumbrados a mantener un perfil bajo en un país que tolera difícilmente su presencia, se han decidido a soñar con convertirse en futuras estrellas del hip-hop internacional.

Uno de ellos, Habib, vive en la "prisión a cielo abierto" de Holot, en el desierto del Neguev (sur), donde están confinados cerca de 2.000 demandantes de asilo, en su mayoría eritreos y sudaneses.

Habib no tiene derecho a salir del centro de detención, salvo los dos días mensuales de permiso. Cada mes, disfruta de esos momentos de libertad con sus dos compañeros, tratando de hacer avanzar su carrera musical.

Los miembros del grupo "Innocent Boys" se dan cita en la estación central de Tel Aviv, a cuatro horas de carretera de Holot. Alrededor se encuentra el barrio de la "pequeña África", donde sobrevive buena parte de los 53.000 solicitantes africanos de asilo.

Habib, de 27 años de edad y siempre sonriente, vestido con un pantalón vaquero ancho que lleva por debajo de la cadera, al más puro estilo rapero, baja del autobús haciendo sonar en su teléfono móvil una de sus propias canciones.

"Me meten en la cárcel, pero yo no soy un delincuente", corea sobre su propia voz, sorprendiendo a más de un transeúnte.

Habib está muy impregnado de la cultura afroamericana, que echó mano de la música en su campaña por la conquista de los derechos civiles.

Mo-Yassine y One-Pac, los nombres artísticos de los dos comparsas de Habib, tienen el mismo estilo de sus ídolos, famosos raperos de la costa oeste de Estados Unidos como 50 Cent o Dr. Dre: pantalón ancho, camiseta de básquet, gorra y un colgante al cuello con la forma del continente africano.

Viéndolos así nadie diría que en el día a día estos dos muchachos trabajan discretamente como limpiadores en los grandes hoteles de la estación balnearia de Eilat, en el mar Rojo.

"Trabajamos, dormimos, volvemos al trabajo, somos sombras, máquinas, robots", canta Mo-Yassine, un ex oficial del ejército sudanés que lleva cinco años esperando a que las autoridades israelíes le concedan el estatuto de "refugiado político".

- La amargura del racismo -

Para sus grabaciones, los integrantes de "Innocent Boys" mandan cada vez cantidad de SMS a sus conocidos de la comunidad sudanesa de Tel Aviv para encontrar un ordenador portátil, un micrófono y un altavoz.

A la espera de que les presten el material, los tres jóvenes se reúnen en el pequeño apartamento de un conocido.

Beben un té con azúcar, ya que Habib, Mo-Yassin y One-Pac, educados en el islam, no beben alcohol ni fuman, al contrario que sus héroes de Estados Unidos.

En sus canciones, y también en sus conversaciones, han adoptado el inglés, e incluso el hebreo, que hablan con fluidez al cabo de cinco años, en lugar de su lengua materna, un dialecto cercano al árabe.

"De entrada, somos negros. Si además los israelíes nos escuchan hablar árabe, la cosa se vuelve complicada", dice divertido Mo-Yassine.

El racismo es el tema principal de sus canciones, muy amargas.

Una de ellas, "Promised Land", enumera las "promesas incumplidas" de Israel, donde pensaban encontrar "la libertad, la apertura y el éxito".

Al cabo de un rato esperando, el material de grabación no les ha llegado, y los tres se ponen tristes.

Habib intenta entonces animar a sus compañeros, y propone una sesión de hip hop en el exterior.

A la espera de llenar salas, su escenario esta noche es un bloque de cemento en un parque público, donde algunos inmigrantes africanos sin techo pasan la noche al raso.

"Estamos encerrados, pero tenemos un sueño", cantan a coro.