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Ted Cruz, de mano a sus votantes y encarando a sus oponentes

Los habitantes del pequeño poblado de Marion, en Indiana, estiman al precandidato republicano por sus valores cristianos y su conservadurismo

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Era una visita histórica para los ciudadanos de Marion, Indiana. Pocas veces un candidato presidencial va a un encuentro cara a cara con los ciudadanos del pequeño poblado. Solo han sido tres quienes han asistido al lugar, todos demócratas, el último de ellos, el ahora presidente Barack Obama.

El senador por Texas, Ted Cruz escuchó los problemas de la comunidad y dijo que le preocupaba el exceso de gobierno federal. Agregó que son los senadores y los representantes locales y estatales los encargados de solucionar los problemas de la comunidad. 

En el restaurante "The Mill", Cruz comentaba sus planes para el futuro de las comunidades estadounidenses. Entre 300 y 500 personas estaban en la cafetería, un número menor comparado con los rallys de 5.000 personas de Trump, en Fort Wayne. 

Una señora que se identificó como Karen, de más de 60 años de edad, dijo que lo que la mas acerca a él son sus valores cristianos.

En la esquina frente al restaurante manifestantes pro Trump exhibían sus carteles. Los seguidores del magnate aplaudían y gritaban "Que se vaya al demonio Cruz" y "Ted el mentiroso", tal como exclama el empresario neoyorquino. 

Cruz proseguía con sus encuentros con la gente diciendo que menos leyes y poder federal de Washington hará mejor al país y a los estados. 

El gobernador de Indiana, Mike Pence, lo acompañó y aseveró: "Respaldo al senador Cruz por sus perspectivas que ayudarían no solo al estado sino al país".  

Dos hombres de 50 años de edad, Bart y Jim veían a Cruz darle la mano a personas que se agolpaban a ver al aspirante republicano. Ambos consideran que Cruz es buen orador y defensor de valores, además de ser religioso. 

Nicolle, una ama de casa de 54 años de edad, favorece a Cruz. Afirmó que es conservadora, aunque algunas veces ha votado por los demócratas. Su principal objeción con el partido al que pertenece el presidente Barack Obama no es el tema político, sino su perspectiva ante el aborto, por lo que agrega que no los apoya. 

La ama de casa dijo preferir la preparación de Cruz que la de Trump porque además, afirmó, no sabe como el magnate puede poner en práctica sus planes, empezando por el muro con México.

A la salida los pro Trump subieron la voz, gritaron más y más sus consignas "Que se vaya al demonio Cruz", "Vuelve a Texas o a Canadá". 

El candidato se acercó a los manifestantes de Trump para hablar con ellos. Mientras el grupo seguía agresivo el aspirante fue respetuoso.

"¿Saben que están siendo manejados? El es un liberal de Nueva York que está buscando eliminar la segunda enmienda -derecho a portar armas-. Vean los hechos y verán que es Donald Trump quien miente", dijo Cruz y agregó que ellos tienen derecho a opinar y disentir, pero que los hechos importan.

El precandidato jamás perdió la compostura. Las personas a su alrededor pedían a los pro Trump que callaran para que se escucharan las ideas de Cruz, algo que el mismo senador ha dicho falta en su adversario. 

El senador por Texas se marchó después de confrontar a sus adversarios. Las personas que presenciaron el improvidaso debate, entre ellas Karen y Nicolle, quedaron a gusto, firme a sus valores cristianos Cruz, oyó a los ciudadanos que esperaban verlo y llevó sus ideas a los que lo oponen.