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En Sudán asciende el número de muertes por fiebre amarilla

 El virus es endémico en zonas tropicales de África y América Latina / EFE

El virus es endémico en zonas tropicales de África y América Latina / EFE

Para combatir la fiebre y la deshidratación solo se pueden instaurar medidas sanitarias, que pueden mejorar el desenlace de los casos graves, pero que raramente están disponibles en las zonas más pobres

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Al menos 165 personas han muerto por el brote de fiebre amarilla declarado el pasado mes de noviembre en la región sudanesa de Darfur, donde ya se han registrado 732 supuestos casos de esta enfermedad, informó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los test de laboratorio han confirmado casos de fiebre amarilla en 40 muestras analizadas, indicó la OMS, que aseguró que actualmente el Ministerio de Sanidad sudanés está llevando a cabo una campaña de vacunación masiva contra la fiebre amarilla.

La primera fase de esta campaña se inició el pasado 21 de noviembre, y en ella que se marcó como objetivo vacunar a 2,2 millones de personas, mientras que a lo largo del mes de diciembre se pondrá en marcha una segunda parte para cubrir a otros 1,2 millones de personas en riesgo.

La fiebre amarilla (término que alude a la ictericia que presentan algunos pacientes) es una enfermedad vírica aguda, hemorrágica, transmitida por mosquitos infectados, con una tasa de mortalidad del 50 % en los casos graves no tratados.

Se estima que cada año se producen en el mundo 200.000 casos de fiebre amarilla, una enfermedad que causa unas 30.000 muertes.

El virus es endémico en zonas tropicales de África y América Latina, en las que viven aproximadamente 900 millones de personas.

La vacunación es el remedio más efectivo contra esta enfermedad, dado que no hay tratamiento específico para la fiebre amarilla.

Para combatir la fiebre y la deshidratación solo se pueden instaurar medidas sanitarias, que pueden mejorar el desenlace de los casos graves, pero que raramente están disponibles en las zonas más pobres, según recuerda la Organización Mundial de la Salud