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Santos: Paz no es silenciar fusiles, sino transformar la estructura del Estado

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia /  Ricardo Maldonado /EFE

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia / Ricardo Maldonado /EFE

El presidente de Colombia desestimó las críticas que hicieron a sus políticas gubernamentales los negociadores de las FARC. "No le paré muchas bolas a esas manifestaciones con intenciones políticas", dijo a través de su programa radiofónico "En línea con el presidente"

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El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, desestimó las críticas a la política del gobierno hechas por los negociadores de las FARC en la inauguración del diálogo de paz. Además, dijo que estas tuvieron "intenciones políticas".

Santos habló hoy por primera vez en público de la intervención en Oslo del jefe de los negociadores guerrilleros, Luciano Marín Arango, alias "Iván Marquez", que dejó la impresión de que el proceso de paz con las FARC va a ser más difícil de lo que se había planteado.

"No le paré muchas bolas a esas manifestaciones con intenciones políticas", aseveró en su espacio de la Radio Nacional "En línea con el presidente".

En una larga intervención durante el acto con el que este jueves quedó formalmente abierto este nuevo intento de pacificar Colombia, "Iván Márquez" atribuyó al modelo de desarrollo del gobierno de Santos la pobreza y desigualdad de su país.

"La paz no significa el silencio de los fusiles, sino que abarca transformar la estructura del Estado y las estructuras económicas", subrayó.

Santos solo respondió en concreto a las críticas sobre la aplicación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, uno de los ejes de la política social de su gobierno, que entró en vigor en enero de este año.

"Márquez" había dicho que "la titulación de tierras es una trampa, encarna el despojo legal, los campesinos no tienen más remedio que vender o arrendar a las transnacionales, a los que solo les interesa el saqueo de los recursos minero-energéticos".

A lo que hoy Santos replicó al argumentar que "cuando estos señores de las FARC dicen que esta es una ley de mentiras, es porque les estamos quitando las banderas, es porque ellos saben perfectamente que esto es algo que les quita a ellos una de sus banderas de propaganda".

El presidente recordó en este punto que las FARC, que identifican el desigual reparto de la tierra en Colombia como el motivo que les llevó a alzarse en armas en 1964, se ha apropiado de miles de hectáreas.

En concreto, según datos del Ministerio de Agricultura, hay unas 8.000 reclamaciones de tierras sobre un total de 700.000 hectáreas que han sido interpuestas por personas que se declaran víctimas de las FARC.

Será precisamente el problema de la tierra en Colombia el primero que abordarán los negociadores del gobierno y las FARC en La Habana a partir del próximo 15 de noviembre, según acordaron en el documento firmado en agosto pasado por el que se comprometieron a entablar negociaciones directas para poner fin al conflicto armado.

Pero la próxima cita de los negociadores del gobierno y las FARC será diez días antes, el 5 de noviembre, también en Cuba, para una reunión preparatoria.

Fuentes cercanas al proceso dijeron hoy a Efe que el equipo de delegados gubernamentales, que encabeza el ex vicepresidente Humberto de la Calle, partió hoy de Noruega, pero se desconoce cuándo llegarán a Bogotá, porque al parecer hicieron escala en algún punto de Europa.

En cualquier caso, según indicó De la Calle este jueves, la discreción será total por su parte en torno al proceso, del que la opinión pública sólo tendrá acceso cuando sea oportuno.

Mientras tanto, las organizaciones civiles siguen tratando de lograr voz en la mesa de negociaciones, como hizo hoy la Ruta Social por la Paz, una plataforma recién nacida que aglutina el sentir de toda la sociedad colombiana, según la ex senadora Piedad Córdoba, una de sus portavoces.

Córdoba señaló que el proceso no será legítimo si sólo incumbe a dos interlocutores, y en ese sentido no descartó la idoneidad de que los paramilitares pudieran ser parte de las conversaciones y revelaran "su verdad", al tiempo que apuntó a una posible participación del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la otra guerrilla colombiana.

"Hemos hecho el ejercicio a través del intercambio epistolar de acercar al ELN a la mesa de diálogo, y creemos que inclusive ya puede haber posibles acercamientos del Gobierno nacional y el ELN que en la dinámica y tiempos que ellos dictaminen, seguramente muy rápidamente podremos tener noticia de la participación", dijo.

Aunque esa guerrilla ha reconocido su interés en negociar la paz con el Gobierno, no hay por el momento ninguna confirmación de las partes al respecto.