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Rusia y EE UU seguirán negociando entrega de arsenal químico

Fuentes diplomáticas dijeron que Rusia había entregado al final de la tarde una propuesta detallada a su contraparte estadounidense sobre cómo retirar y destruir las armas químicas en Siria

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Las delegaciones de Rusia y Estados Unidos seguirán negociando esta noche sobre el arsenal químico sirio con la intención de alcanzar un acuerdo considerado vital para evitar una acción militar estadounidense contra el régimen del presidente Bachar Al Asad.

"Nos quedamos en Ginebra esta noche, las delegaciones han entrado en un proceso de negociación sustancial", confirmó la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, María Zakhavrova, a los periodistas.

Fuentes diplomáticas dijeron que Rusia había entregado al final de la tarde una propuesta detallada a su contraparte estadounidense sobre cómo retirar y destruir las armas químicas en Siria y que una respuesta positiva permitiría continuar con las conversaciones.

Una respuesta negativa hubiese supuesto el reconocimiento de la imposibilidad de acercar las posiciones.

Acompañados de sendas delegaciones de expertos en armas químicas, desarme y seguridad, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov; y su homólogo estadounidense, John Kerry, se han reunido por segundo día consecutivo para analizar un plan inicial presentado por Moscú, así como una contrapropuesta de Washington.

La negociación, en la que han participado una decena de funcionarios de ambos lados, prosiguió de acuerdo con esos dos documentos hasta llegar a la nueva propuesta de Rusia.

La delegación rusa, que tenía previsto abandonar Ginebra en un vuelo privado gubernamental a las 22.00 horas (20.00 GMT), cambió sus planes de vuelo para mañana.

La utilización de armas químicas en Siria, consideradas como armamento de destrucción masiva, ha sido documentada en los últimos meses de la guerra civil en este país, que comenzó en marzo de 2011.

Al respecto, una comisión de inspectores de la ONU, a la que el Gobierno sirio permitió la entrada al país el pasado mes, hará público el lunes próximo su informe sobre su misión, durante la que pudo visitar distintos lugares donde se han denunciado ataques con armas químicas.

El mayor de esos ataques se registró el pasado 21 de agosto en la periferia de Damasco, y del mismo Moscú acusa a los grupos armados rebeldes, mientras que Washington responsabiliza al régimen sirio sobre la base de diversas pruebas con las que dice contar.

La reunión entre Lavrov y Kerry busca justamente cerrar los detalles de un complejo plan para retirar las armas químicas en Siria, garantizar que no se producirán más y proceder a su destrucción completa, una tarea más que colosal en un país que ha escondido y negado durante años su existencia y se encuentra ahora en plena guerra civil.

Por la mañana, Kerry declaró que las primeras conversaciones con su homólogo ruso fueron "constructivas" y adelantó que si tienen éxito podrían ser el primer paso para "llevar paz y estabilidad a esta parte del mundo desgarrada por la guerra".

Ambos responsables de Exteriores reconocieron, aunque con distintos matices, que acabar con las armas químicas en Siria será un paso fundamental para reanudar el proceso diplomático que permita a las partes beligerantes sentarse a negociar y detener las hostilidades.

En favor de este esfuerzo diplomático ambos anunciaron su voluntad de reunirse en Nueva York alrededor del próximo día 28 para intentar fijar una fecha para la conferencia de paz sobre Siria.

Es en este foro donde se espera que gobierno y oposición sirios puedan crear un órgano de gobierno transitorio, mutuamente aceptable, que funcionaría mientras el país se estabiliza.

Sin embargo, Lavrov no vinculó de modo tan enfático como Kerry la cuestión de las armas químicas con la consecución de la vía diplomática.

Sostuvo que su país seguirá trabajando en favor de la resolución política del conflicto de forma "paralela" con el trabajo que tendrá que realizarse en torno a las armas químicas.