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Roussef dice que el futuro de Suramérica depende de unión de los dos océanos

Dilma Rousseff, actual presidenta de Brasil, estudió economía en la Universidad Federal de Río Grande del Sur. Es la primera mujer en ocupar la presidencia en su país y la tercera en América Latina | Foto: Portafolio.co

Dilma Rousseff | Foto: Portafolio.co

La jefa de Estado rechazó que Brasil pueda ser calificado como líder regional ya que el proyecto del país se basa en la solidaridad y no en posiciones hegemónicas

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La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó hoy que el futuro de Suramérica depende de la capacidad de la región para unir tanto física como políticamente las regiones de los dos océanos que bañan sus costas.

"Nuestro continente tiene la suerte de ser bañado por dos océanos. El futuro de América Latina depende de nuestra capacidad de unir esos mares", dijo la mandataria en la ceremonia inaugural del primer encuentro regional para Latinoamérica de la Iniciativa Global Clinton (CGI, por sus siglas en inglés), en Río de Janeiro.

De acuerdo con la jefa de Estado, la integración entre el Atlántico y el Pacífico exige obras de infraestructura para conectar los países de la región, una estrategia para integrar las cadenas productivas y esfuerzos políticos de articulación.

"La unión de los océanos dará paso a un continente integrado que dejará de ser objeto pasivo de nuevas conquistas", afirmó ante los líderes políticos y empresariales convocados por el expresidente de EE UU Bill Clinton para discutir estrategias de acción para resolver los problemas de América Latina.

Según Rousseff, la integración permitirá que Suramérica se asuma como una región soberana y apta para tener un papel relevante en un mundo multipolar en construcción. "Un mercado consumidor de 400 millones de suramericanos le confiere a la región una importancia mayúscula", aseguró.

La jefa de Estado rechazó que Brasil pueda ser calificado como líder regional ya que el proyecto del país se basa en la solidaridad y no en posiciones hegemónicas.

"Las iniciativas supranacionales exigen prudencia para que no se sacrifiquen los ritmos propios de un país en detrimento de otro", dijo, tras advertir que la región necesita reducir las asimetrías internas para poder crecer e integrarse de forma armónica.

La presidenta afirmó que América Latina consiguió superar la crisis económica internacional gracias a que las políticas de reducción de la pobreza permitieron la creación de un mercado de consumo de masas.

"Gracias a ese nuevo mercado consumidor atravesamos la crisis global de 2008 y 2009 y creamos condiciones para que hubiese en la región un fuerte dinamismo para el comercio entre nuestros países", dijo.

En su opinión, las mejoras en América Latina en los últimos años también son consecuencia del crecimiento del comercio intrarregional en el Mercado Común del Surl (Mercosur), la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) y la Comunicad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

"En el Mercosur se registró una extraordinaria expansión comercial, desde 4.800 millones de dólares hace unos años a 58.000 millones de dólares en 2012", dijo.

"Somos conscientes de la importancia del comercio, pero también tenemos claro que tenemos que integrar nuestras cadenas productivas para reducir las asimetrías", agregó.

Rousseff afirmó que desde que asumió el poder, en enero de 2011, manifestó su disposición de asociar el destino de Brasil al de América Latina sin preguntar por preferencias políticas o ideológicas con los demás países.

El primer encuentro regional para América Latina de la CGI, con la participación de Clinton, se extenderá hasta el martes y contará con la presencia de varios líderes políticos, empresariales y de la sociedad civil de la región.