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Republicanos acusan a Obama de intransigencia sobre tema de la deuda de EE UU

El presidente estadounidense, Barack Obama / AP

El presidente estadounidense, Barack Obama | AP

Los republicanos en el Congreso estadounidense acusaron este sábado al presidente Barack Obama de haber rechazado su propuesta para sortear la crisis sobre el alza del techo de la deuda, en un endurecimiento del tono tras dos días de conversaciones

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"Nosotros fuimos a negociar, y él no aceptó ninguna propuesta", dijo el representante Darrell Issa, al concluir este sábado una reunión a puerta cerrada del grupo republicano. Eric Cantor, jefe de la bancada republicana en la Cámara de Representantes, afirmó estar decepcionado por el giro que tomó la discusión entre su campo y la Casa Blanca.

"Ante esta situación, espero que el Senado resista y que todos los republicanos hablen con una misma voz", declaró. "Tratamos de encontrar una resolución tan pronto como sea posible", añadió. 

"Estas discusiones y estas negociaciones con el presidente no son sinceras, y por consecuencia no llegamos a ninguna parte", precisó por su lado el representante John Fleming. "Dijeron que nos hablarían y al mismo tiempo intentan ponernos en cortocircuito al presionar al Senado a encontrar cualquier cosa" como salida a la crisis.

La apertura de conversaciones directas entre los republicanos de la Cámara y la Casa Blanca, el jueves, había marcado un primer avance concreto sobre el tema del doble bloqueo, tanto del presupuesto como del alza del techo de la deuda. Pero Obama expresó este sábado su hostilidad hacia una solución que extienda por un corto plazo el aumento del techo de la deuda, que debe ser aprobado antes del 17 de octubre para evitar un riesgo de cese de pagos.

Los republicanos propusieron en un primer momento prorrogar ese vencimiento al mes de noviembre, para dar tiempo a ambos bandos a lograr un acuerdo sobre una ley de presupuesto. Los republicanos de la Cámara temen que la Casa Blanca negocie directamente con los republicanos del Senado, a quienes se estima menos intransigentes que sus colegas de la Cámara de Representantes, y explote de esa forma las divisiones en el campo conservador.