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Refugiados sufren la condena del desamparo internacional

“Somos testigos de la peor crisis de refugiados de nuestra era"

“Somos testigos de la peor crisis de refugiados de nuestra era"

Organizaciones denunciaron que los gobiernos cierran sus fronteras y no brindan los recursos necesarios para ayudar a quienes escapan de sus países para sobrevivir

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“Caía una bomba aquí, otra allá. No sabía cuándo iba a caer una sobre mi casa”. “Si no me hubiera ido ayer, no estaría vivo hoy”. “No es una opción, es una circunstancia”. Estos son algunos de los testimonios de refugiados recogidos por Caritas con motivo del Día Internacional del Refugiado, celebrado el 20 de junio.

Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el número de desplazados de forma forzosa pasó de 59,5 millones de personas, un incremento de 40% con respecto a 2011 cuando hubo 42,5 millones, de acuerdo con el Informe de tendencias globales de desplazamiento forzado Acnur 2014, Aunque la mayoría busca una mejor vida, en algunos casos son vistos como delincuentes y les niegan, por distintas razones, la posibilidad de establecerse en los países a los que llegan. 

“Muchos gobiernos creen que estas personas son un problema, pero no es lo mismo un emigrante que un refugiado, que necesita protección internacional porque su vida corre peligro”, aclara Madeleine Labbiento, oficial de Información Pública de Acnur-Venezuela.

La Convención de Ginebra de 1951 dice que un refugiado es una persona que "debido a fundados temores de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, grupo social u opiniones políticas está fuera del país de su nacionalidad y no puede o no quiere acogerse a la protección de tal país".

El drástico incremento de refugiados se produjo cuando estalló el conflicto en Siria (2011) que ha generado el mayor desplazamiento mundial de los últimos años. Más de la mitad de los sirios han tenido que dejar sus casas. De ellos,  4 millones son refugiados. La mayoría fueron (95%) a países vecinos como Turquía, Líbano, Jordania, Egipto e Irak.

En los últimos 5 años han estallado 15 conflictos en distintos puntos del planeta, lo que ha acelerado la crisis de refugiados.

La reacción del sistema internacional frente al problema es “un fracaso vergonzoso”, afirmó el secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty. La Organización de Naciones Unidas ha reiterado la solicitud de fondos para atender a los desplazados pero, por ejemplo, en  Líbano solo se ha cubierto 18%.

Aunado con esta escasez de suministros, Estrella Galán, secretaria general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, declaró al diario ABC, que el “blindaje de las fronteras lleva a miles de personas a jugarse la vida en rutas peligrosas”, como la de Libia a Italia, el golfo de Adén o el mar Rojo.

Estos obstáculos desembocan en un escenario atroz en el que los desplazados deben permanecer en zonas marginadas, privados de derechos humanos o sus cuerpos se pierden en el mar y pasan a engordar la cifra de muertos.

Amnistía calcula que 219.000 personas de distintos países cruzaron el Mediterráneo en 2014 en "condiciones de peligro extremo", 3.500 fallecieron y 170.000 fueron rescatadas por las autoridades italianas.

“Somos testigos de la peor crisis de refugiados de nuestra era, con millones de personas luchando para sobrevivir en medio de guerras atroces, redes de tráfico de personas y gobiernos que persiguen intereses políticos egoístas”, afirmó Shetty.

Usted no pasa. En un intento por defenderse de las denuncias de las ONG, el ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, dijo esta semana que la normativa europea obliga a devolver a su país a quienes se encuentren sin permiso de estancia legal en la Unión Europea. "No hay un bloqueo de fronteras porque estamos en un espacio abierto, hay solo respeto a las reglas". Pero esto atenta contra el principio de non-refoulement o no devolución del artículo 33 de la Convención de Ginebra de 1951.

Fenómeno particular. América Latina no está exenta de la situación. A pesar del proceso de paz, Colombia sigue teniendo el mayor número de desplazados (413.369 en 2014), y se asientan en países como Ecuador, Venezuela, Costa Rica y Panamá.

En la región existen 6.669.992 persona de interés que se desplazan a causa del crimen organizado, violencia, gobiernos militares y desastres naturales, de acuerdo con IDMC y Acnur. El gobierno de Costa Rica destacó que el fenómeno particular de los latinoamericanos es que se movilizan porque sus Estados no les brindan seguridad ni protección. Y aunque los gobiernos hayan aumentado su legislación en este ámbito, Labbiento asegura que algunos gobiernos siguen cerrando los ojos cuando se trata de ayudar a estas personas.

Repartición obligatoria

En Europa se desató una fuerte crisis migratoria luego de que Francia, Austria y Suiza negaron el paso en la frontera con Italia a los desplazados que han entrado desde 2014, casi todos del norte de África. Por tal razón, la Comisión Europea creó un plan para distribuir cerca de 40.000 refugiados, que fue desechado por la mayoría de países de la Unión Europea el martes, en Luxemburgo, reportó la agencia Efe.

De acuerdo con el plan, los mayores contingentes deben ser enviados a Alemania y Francia, pero estos exigieron equidad en la distribución porque 5 miembros (Francia, Alemania, Suecia, Italia y Hungría) han acogido a 75% de los refugiados.

Los ministros sólo se mostraron dispuestos a crear campos provisionales en Italia y Grecia, y Francia propuso crear 11.000 plazas para asilo.

Ante la falta de consenso retomarán el tema en la cumbre del 9 y 10 de julio en Bruselas.

En Venezuela, solo la Comisión Nacional de Refugiados asigna la condición de refugiado. De este organismo el solicitante de refugio debe recibir “de manera inmediata un documento provisional” que le permite acceder oficialmente a derechos como educación, salud, deporte y esparcimiento.

Pero el gobierno no brinda información acerca de los refugiados y no existe data oficial. Fuentes cercanas a las ONG aseguraron que la “negligencia del Estado ha hecho que las organizaciones ejerzan un esfuerzo mayor por ayudar a estas personas”. De las 173.600 con necesidad de protección que han llegado a Venezuela, solo 5.052 han sido reconocidas por el Estado.

La gran brecha entre estas cifras se debe a que “es difícil acceder a los refugiados porque son geográficamente dispersos y no quieren exponerse para no seguir siendo perseguidos. No saben que tienen derechos”, indica Labbiento.

La oficial de la Acnur afirma que no se le da prioridad al asunto y para el gobierno resulta muy costoso atenderlos y registrarlos. Pero asegura que “Venezuela es una frontera generosa” (y el país con mayor número de refugiados en América Latina).

Aunque sea desconocido por muchos, 98% del total que llega son colombianos, pero también hay sirios, haitianos y africanos, que se hallan principalmente en estados fronterizos, donde trabajan organizaciones como la Comisión Nacional de Refugiados y Acnur, y sus socios, Caritas, HIAS, RET y Cruz Roja Venezuela. También han creado alianzas con el Saime y la Defensoría del Pueblo. En conjunto brindan salud y educación a los desplazados, que se asientan en precarias viviendas construidas por ellos mismos, zonas invadidas, y pocos se benefician de la Misión Vivienda.

DATO

ONG alrededor del mundo desarrollan campañas de sensibilización sobre el tema para integrar a los niños, que son 51% de los refugiados mundiales. En Venezuela, Acnur lanzó esta semana “La vuelta al mundo en una mochila”, campaña que viajará por América Latina recogiendo testimonios de niños. La mochila podría llegar al país por Táchira el 27 de junio.