• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Prisiones de Haití bajo la lupa tras fuga masiva

Si bien la delincuencia es un problema de vieja data en Haití, la fuga del 10 de agosto puso en evidencia graves fallas en el sistema judicial/ AP

Si bien la delincuencia es un problema de vieja data en Haití, la fuga del 10 de agosto puso en evidencia graves fallas en el sistema judicial/ AP

Algunos haitianos se preguntan qué puede hacer la policía para protegerlos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Repentinos disparos sacudieron una mañana frente a la Prisión Civil Croix-des-Bouquets y poco después reclusos en muchos casos descalzos y descamisados comenzaron a escaparse de la instalación de máxima seguridad ante el asombro de los vendedores callejeros, cuyas mercancías eran tomadas por los fugados, que desparecieron por las calles de tierra que rodean el penal.

Un mes después de la fuga, solo 75 de los 329 reos que se escaparon han sido capturados, algunos del otro lado de la frontera, en territorio de la República Dominicana, y al menos tres en las Bahamas. Unos 255 individuos, muchos de ellos acusados de delitos graves como secuestro y violación, siguen libres, ante la alarma y la frustración de la población.

"Estoy muy asustada cuando camino", expresó Bency Dorvil, de 47 años, mientras pasaba junto a viviendas de bloques de hormigón en Petionville, a unos 16 kilómetros (10 millas) al sudoeste de la prisión. "Esos tipos tienen armas y yo no".

Como tantas otras personas, dijo que salía del trabajo más temprano para no volver a casa de noche.

Si bien la delincuencia es un problema de vieja data en Haití, la fuga del 10 de agosto puso en evidencia graves fallas en el sistema judicial. Escasa seguridad, hacinamiento y corrupción hacen que el sistema de prisiones de Haití sea uno de los peores del hemisferio occidental. Los gobiernos no tienen los recursos ni la voluntad de implementar cambios.

Todavía no se conocen todos los detalles de la fuga.

Según algunas versiones, hombres armados llegaron a la cárcel en dos camionetas y abrieron fuego, eliminando a guardias mal equipados. La versión oficial, no obstante, dice que la balacera comenzó adentro del penal, donde varios reclusos emplearon armas ingresadas a escondidas para capturar a los guardias.

"Salimos corriendo para salvar la vida", relata Mimose Saint Louis, una mujer de 32 años que vende arroz y frijoles en un puesto de madera frente a la cárcel. Cuenta que los reos estaban armados y que le robaron el dinero y la comida.

Al menos un centenar de vendedores buscaron refugio en el jardín de Marlene Renelus, de 35 años, quien dijo que los recibió en su casa, rodeada por un muro, porque "no quería que los matasen".

Hay quienes creen que el ataque fue pensado para liberar a Clifford Brandt, hijo de un prominente empresario que está preso desde el 2012 por el secuestro de dos hijos adultos de un hombre de negocios rival de su padre. Brandt fue capturado dos días después cerca de la frontera con la República Dominicana.