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Presidente chino Xi Jinping se convierte en inesperado símbolo de protesta

El régimen chino decidió la semana pasada recuperar esa foto para mostrar la "cercanía al pueblo" / AP

El régimen chino decidió la semana pasada recuperar esa foto para mostrar la "cercanía al pueblo" / AP

Los carteles críticos y satíricos de la "revolución de los paraguas" prefieren dedicar sus chanzas contra Cy Leung Chun-ying, el jefe ejecutivo de Hong Kong, al que consideran un títere de Pekín y cuya dimisión piden

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Sin pretenderlo en absoluto, el presidente chino, Xi Jinping, se ha convertido en uno de los más llamativos e inesperados símbolos de las protestas democráticas de Hong Kong, al posar en una fotografía con un paraguas amarillo, el símbolo del movimiento que mañana cumple un mes.

Fotos de Xi, líder del mismo régimen comunista chino que el 31 de agosto decidió negar a Hong Kong el derecho a votar candidatos independientes para su gobierno local, adornan desde este fin de semana las zonas de protestas, tanto en Admiralty como en Mong Kok, cuyas calles están ocupadas por estudiantes y activistas.

Xi lleva en esas imágenes el mencionado paraguas, objeto que se ha convertido en todo un símbolo de las revueltas a raíz de que los manifestantes los usaran para defenderse del gas pimienta que les lanzó la policía para intentar desalojarlos de las zonas donde se manifestaban.

"Apoyo el movimiento de los paraguas", puede leerse en estos carteles, donde Xi, por otro lado, aparece más campechano que nunca, ya que tiene los pantalones arremangados y enseña los tobillos, para así no mojarse las perneras con la lluvia.

La semana pasada, esa misma fotografía, tomada por a agencia oficial china Xinhua en un viaje de Xi a la ciudad central de Wuhan en el verano de 2013, ganó el segundo premio de los Premios Nacionales de la Prensa.

Wuhan sufría entonces unas fuertes inundaciones, por lo que Xi decidió visitar la localidad a orillas del Yangtsé para mostrar su apoyo a las labores de contención de las crecidas, y en las fotos oficiales no tuvo reparos en perder algo de elegancia con tal de no mojarse el traje.

El régimen chino decidió la semana pasada recuperar esa foto para mostrar la "cercanía al pueblo" de Xi, en un acto decididamente propagandístico, pero no calibró que a miles de kilómetros de Pekín, en Hong Kong, esa imagen sería interpretada con ironía.

En la excolonia británica decidieron modificar ligeramente la imagen y cambiar el color del paraguas, originalmente negro, por el amarillo, otro símbolo de los demócratas hongkoneses.

En el barrio de Mong Kok, un gran cartel de Xi de esta guisa se convirtió el fin de semana en uno de los objetos más fotografiados por los turistas y curiosos que visitan las acampadas de protesta, aunque la Policía ya lo había retirado en la tarde de hoy, lunes.

"Parece que el presidente Xi es uno de los nuestros", bromeaba uno de los acampados en la zona de protesta, donde pese a lo que pudiera parecer, es muy raro que haya símbolos contrarios a los líderes comunistas o a la República Popular China, de la que Hong Kong es independiente en todo excepto Defensa y Asuntos Exteriores.

Vestido como una tortuga (un fuerte insulto en mandarín), colocado en carteles junto a Hitler y Mussolini o llamado "mentiroso", Leung, también apodado "689" (por los votos del comité electoral que logró para ser designado líder político local) es la diana en la que caen todos los dardos de los artistas partidarios de las protestas.

Curiosamente, el presidente chino, Xi Jinping, no es el primer líder comunista chino que ha dado que hablar al blandir un paraguas: hace unos años le ocurrió algo parecido a Wen Jiabao, quien fue primer ministro del gigante asiático entre 2003 y 2013.

En 2007 Wen, otro político que siempre intentó presentar a los medios una imagen de humildad, visitó también una zona de inundaciones de su país armado de un paraguas que él mismo llevaba.

La foto se publicó en cientos de diarios y foros de internet, y Wen ganó millones de "fans" en su país, ya que hasta entonces lo normal es que los políticos comunistas tuvieran a su lado a porteadores que les llevaban el paraguas, a la manera de los antiguos emperadores.