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Polémica en EE UU por programa de visas a especializados

Jay Palmer, un extrabajador que alertó sobre las prácticas incorrectas de la empresa india de recursos humanos Infosys | AP

Jay Palmer, un extrabajador que alertó sobre las prácticas incorrectas de la empresa india de recursos humanos Infosys | AP

Los principales solicitantes de visas H1-B no son empresas tecnológicas como Google y Facebook

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Kelly Parker estaba emocionada cuando consiguió empleo en 2012 dando apoyo tecnológico a las plantas de Harley-Davidson en Tomahawk, Wisconsin. La mujer divorciada y madre de tres hijos esperaba que ese fuera el inicio de una nueva carrera con el fabricante de motocicletas, pero su sueño no duró mucho.

Parker sostiene que fue despedida un año después, luego de entrenar a quien sería su remplazo, un trabajador recientemente llegado de India. Ahora se ha unido a una demanda federal contra la empresa global de recursos humanos que se encarga de las contrataciones para Harley-Davidson, acusándola de discriminar a trabajadores estadounidenses para sustituirlos por trabajadores temporales del sur de Asia.

La empresa Infosys, con sede en India, niega cualquier irregularidad y sostiene, al igual que muchas compañías, que ha sufrido por la escasez de talento y trabajadores especializados en Estados Unidos. Como otras empresas, Infosys busca que el Congreso de Estados Unidos permita el aumento del número de trabajadores extranjeros temporales.

Sin embargo, entre las peticiones para que se amplíe el programa de visas H-1B para trabajadores altamente capacitados y especializados, hay una importante oposición por parte de estadounidenses que sostienen que el programa ha sido secuestrado por compañías de recursos humanos, que importan trabajadores con salarios menores y menos capacitados para remplazar a empleados nacidos en Estados Unidos que resultan más costosos, o, al menos evitar que sean contratados en primer lugar.

"Es muy frustrante que no puedas competir por un trabajo especializado debido al salario que percibes", dijo Rich Hajinlian, un experimentado programador de computadoras que reside en el área de Boston. "Todo el tiempo oyes que estas compañías se quejan de que no encuentran trabajadores capacitados. Yo lo estoy".

Hajinlian, de 56 años, quien desarrolla sus propias aplicaciones en internet, dijo que en abril concursó por un empleo a través de una compañía de recursos humanos y que el cliente potencial parecía interesado. Luego, agregó, el empleador llamó para decirle que el cliente había optado por un trabajador con visa H1-B que recibiría 10.000 dólares menos de salario anual que él. "Ni siquiera pude negociar", dijo.

El programa H1B permite a los empleadores contratar trabajadores especializados. Anualmente el gobierno expide más de 85.000 visas y los beneficiarios pueden quedarse en el país hasta seis años. Aunque nadie investiga cuántos beneficiarios de la visa H-1B se encuentran en Estados Unidos, los expertos dicen que hay unos 600.000.

Una legislación para concretar la reforma migratoria aprobada por el Senado el año pasado habría aumentado la cantidad de visas H-1B a 180.000, aunque establecía aumento a las cuotas y mayor supervisión.

El director de Facebook, Mark Zuckerberg, es uno de los directivos de alto perfil que piden aumento a las visas H-1B, bajo el argumento de que no hay suficientes trabajadores estadounidenses para cubrir ciertas vacantes, en especial en los campos de la ciencia, ingeniería y tecnología.

Los críticos dicen que no hay escasez de trabajadores de la industria de la tecnología, ya que si verdaderamente existiera, los sueldos aumentarían rápidamente. En cambio, los salarios de desarrolladores de software han crecido modestamente mientras que para programadores se han reducido.

Los principales solicitantes de visas H1-B no son empresas tecnológicas como Google y Facebook. Ocho de las 10 principales solicitantes fueron empresas de reclutamiento que contratan a trabajadores de nivel medio y bajo para grandes corporativos, de acuerdo con un análisis de información federal elaborado por Ron Hira, profesor asociado de política pública en el Instituto Tecnológico de Rochester.