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Patrimonio cultural en riesgo por el terrorismo

Siria e Irak son los países más afectados por la destrucción y el contrabando de piezas de arte. La falta de apoyo de los gobiernos y el mercado ilegal hacen que sea difícil detener estas violaciones

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La mezquita Omeya de Alepo, Siria, del siglo XII y famosa por albergar los restos del profeta Zacarías, quedó reducida a escombros el 24 de abril de 2013 por bombardeos.

El 5 de marzo de 2015 un video en Internet mostraba cómo zonas arqueológicas de la antigua ciudad de Nimrud, Irak, eran también explotadas por el Estado Islámico. El Palacio de Asurnasirpal II de esa ciudad fue borrado del mapa.

El oscuro halo del terrorismo, los conflictos armados y el crimen organizado ha dejado la atrofia de un patrimonio histórico cultural que había sobrevivido a más de 3.000 años. La desaparición de estructuras que forjaban la historia de la civilización se debe a "bombardeos, excavaciones intensivas, saqueo, uso de los bienes para fines militares y desplazamiento de poblaciones", afirmó un representante del Centro de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en Paris, que pidió no ser nombrado.

En el video referido, un soldado del EI explicó: "Estas antigüedades e ídolos eran adorados en lugar de Dios. Cuando Dios Todopoderoso nos ordena destruir estas estatuas, ídolos y antigüedades, hay que hacerlo". Quizás siguiendo los pasos de Mahoma, que en el año 630 y después de haber conquistado La Meca, destruyó todos los ídolos de la ciudad.

El extremismo ha convertido a Siria, tras cuatro años de conflicto, en el país con el mayor daño en su patrimonio histórico, de acuerdo con el organismo de la ONU. Le siguen Irak y Afganistán, luego Yemen, Mali y Libia en ³alto nivel de riesgo², y por último Egipto y Túnez, afirmó el director de proyectos de Global Heritage Fundation, Bijan Rouhani.

La Unesco informó que es imposible determinar el número de estructuras destruidas porque no hay registro, pero la Comisión de Turismo y Arqueología de Nínive, Irak, aseguró que el EI acabó con más de 50% de las ruinas asirias.

En Siria, la ONU detectó 290 sitios afectados. En un esfuerzo por esquivar las trabas de la desinformación y el difícil acceso a estas zonas, la instancia usó el Programa Operacional de Aplicaciones Satelitales, para analizar el daño y aportar estas cifras.

Cinco de los seis lugares de Siria inscritos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco fueron dañados, como la ciudad antigua de Alepo, el oasis de Palmira y las aldeas antiguas del norte de Siria llamadas ciudades muertas u olvidadas.

"Monumentos del arte babilonio, asirio, griego, romano o bizantino desapareció para siempre", indicó la Unesco.

Fe y dinero. No solo la fe extremista mueve a los soldados. La venta también se ha convertido en un negocio lucrativo. El embajador de la ONU para Irak, Mohamed Ali Alhakim, declaró a The New York Times que los contrabandistas ganan 100 millones de dólares anuales por el comercio ilegal.

Además de los terroristas, facciones del gobierno también se lucran. La Unesco explicó que "hay grupos criminales organizados, profesionales, que han construido redes transnacionales. En estos casos, los objetos de trata fuera del país se almacenan por unos años, el llamado 'período de enfriamiento' antes de venderlos en el mercado del arte".

La organización señaló que el tráfico ilícito de bienes culturales es una de las actividades criminales transnacionales más importantes, junto con el tráfico de armas y estupefacientes.

Marcus Hildert, director del Museo de Pergamon, Berlin, afirmó a CNN que "no habría saqueos si no existiera un mercado, ese es el incentivo".

La imposibilidad de asegurar las fronteras, la falta de apoyo de los gobiernos y los turistas que compran en tiempos de paz (o en países de destino de las obras de arte), son algunas de la causas por las que es difícil frenar el negocio, aseguró la Unesco.

Rouhani aseveró que muchas de las piezas saqueadas terminan principalmente en manos de recolectores de antigüedades en Gran Bretaña y otros países de Europa, América y el Golfo Pérsico.

 Soldados de paz. Algunas organizaciones se han unido para parar estas violaciones. Heritage for Peace, en España, envía a las zonas de conflicto 200 ³soldados² que buscan y cuidan reliquias arqueológicas que han sido ultrajadas. Los reclutas proceden de las fuerzas del régimen de Bashar el Asad, de la oposición laica y los islamistas, afirmó El País.

La Unesco y sus socios crean campañas de información (#Unite4Heritage), capacitan a policías y funcionarios de aduanas, y velan por la aplicación de medidas como la Resolución 2199 del Consejo de Seguridad de la ONU, para salvaguardar el patrimonio cultural.