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El Papa visitará las favelas en Brasil

El papa Francisco I / EFE

El papa Francisco I / EFE

El pontífice visitará las ciudades de Aparecida, sede del mayor santuario brasileño, y Río de Janeiro, que albergará el encuentro con los jóvenes, durante su estadía en Brasil entre el 22 y el 28 de julio

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El papa Francisco, con su visita a una favela y encuentros con jóvenes infractores y dependientes de drogas, evidenciará su predilección por los pobres y los necesitados durante el viaje que realizará a Brasil en julio para participar en la Jornada Mundial de la Juventud, dijeron hoy fuentes religiosas.

El pontífice visitará las ciudades de Aparecida, sede del mayor santuario brasileño, y Río de Janeiro, que albergará el encuentro con los jóvenes, durante su estadía en Brasil entre el 22 y el 28 de julio, en el que será su primer viaje apostólico e internacional, según la agenda divulgada hoy por el Vaticano.

La agenda incluye, además de los actos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud y de otros protocolarios, actividades que el propio papa solicitó para poder encontrar a los pobres y a quienes necesitan atención especial, explicó el arzobispo de Río de Janeiro, Orani Tempesta, en una rueda de prensa.

"La agenda era trabajada desde que se preveía la visita de (el entonces papa) Benedicto XVI pero fue modificada y el propio Francisco incluyó aspectos que lo representan muy bien: ir a una comunidad (pobre) y hablar con jóvenes en recuperación", aseguró.

La agenda incluye una visita el jueves 25 de julio a la favela de Varginha, una barriada pobre en la zona norte de la ciudad y en la que el Papa conocerá una capilla, se reunirá con los habitantes de la comunidad en una descampado usado como cancha de fútbol y visitará en su vivienda a una de las familias vecinas.

Igualmente incluye un encuentro con jóvenes dependientes de drogas en un hospital el miércoles 24 de julio y otro con jóvenes infractores recluidos en reformatorios administrados por la Iglesia católica el viernes 26 de julio en el Palacio Episcopal.

Esta será la segunda vez en 33 años que un pontífice visita una favela de Río de Janeiro, ya que en 1980 el papa Juan Pablo II estuvo en el Vidigal, una barriada pobre erguida en medio de una región de elegantes barrios.

Francisco escogió Varginha, una de las barriadas del complejo de favelas conocido como Manguinhos, en la carente zona norte de Río de Janeiro y que hasta octubre pasado era controlada por bandas de narcotraficantes.

Manguinhos, con cerca de 35.000 habitantes, fue una de las regiones beneficiadas por la política de "pacificación" del Gobierno de Río de Janeiro, que prevé la instalación de centros policiales y de atención pública en áreas antes controladas por pistoleros.

Según el arzobispo de Río de Janeiro, el pontífice irá hasta la capilla de la comunidad en automóvil y, tras visitar el templo, se desplazará caminando unos 100 metros hasta la cancha de fútbol, en donde podrá conversar con sus habitantes.

Durante el recorrido, según pudo constatar Efe en una visita, podrá observar un pequeño altar dedicado a Nuestra Señora Aparecida.

Según la agenda oficial, el pontífice desembarcará el 22 de julio en el aeropuerto de Río de Janeiro, desde donde se desplazará en el papamóvil hasta el Palacio de Guanabara, sede de la gobernación y local en que se reunirá con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

Antes de ser reunirse con los cerca de 500.000 jóvenes esperados en Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud, Francisco visitará el miércoles 24 de julio el Santuario de Nuestra Señora Aparecida, en el vecino estado de Sao Paulo y uno de los mayores y más visitados templos del mundo por estar consagrado a la patrona de Brasil, el país con mayor número de católicos en el mundo.

A partir del jueves 25 de julio se ceñirá a los actos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud, entre ellos una ceremonia de acogida, un vía crucis por el turístico barrio de Copacabana, una vigilia y la misa de clausura, en la que son esperados cerca de dos millones de fieles.

Además de su encuentro protocolario con Rousseff, también se reunirá con diferentes autoridades políticas y económicas del país, con los religiosos que participarán en el encuentro con los jóvenes, con cardenales brasileños y con obispos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam), que tendrán un encuentro paralelo en Río.

Igualmente acudirá al Palacio de la Ciudad, sede de la alcaldía, para recibir las llaves de Río de Janeiro y bendecir la bandera olímpica, que está bajo custodia del municipio debido a que la ciudad será la sede de los Juegos Olímpicos de 2016.

"Es una agenda intensa como era nuestra intención desde un comienzo. La primera propuesta que presentamos fue reducida por los asesores de Benedicto XVI, debido a razones de salud, pero, tras la elección de Francisco, presentamos de nuevo las propuestas iniciales, que fueron aceptadas", según Tempesta.