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Papa declara mártir a monseñor Romero

Oscar Arnulfo Romero / AFP

Oscar Arnulfo Romero fue asesinado a tiros por escuadrones de la muerte ultraderechistas en 1980 | Foto: AFP

A diferencia de otros candidatos a la beatificación, los mártires pueden alcanzar la beatificación, el primer paso a la posible elevación a los altares, sin que se atribuya un milagro a su intercesión. La canonización sí requiere un milagro

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El papa Francisco decretó este martes que el arzobispo de San Salvador, Oscar Romero, fue asesinado por odio a la fe y aprobó una declaración de martirologio que allana el camino a la beatificación.

Francisco, el primer papa latinoamericano, aprobó el decreto que honra a un héroe del catolicismo regional en una reunión con el titular de la oficina vaticana a cargo de las beatificaciones.

Romero fue asesinado a tiros por escuadrones de la muerte ultraderechistas en 1980 cuando celebraba la misa. Había condenado la represión por el ejército salvadoreño al comienzo de la guerra civil de 1980-1982 entre el gobierno derechista y rebeldes de izquierda.

La causa de beatificación estuvo bloqueada durante años por temor a una asociación con la teología de la liberación -un movimiento al que Romero nunca perteneció-, la que aboga por dar prioridad a la atención a los pobres.

Francisco desbloqueó la causa poco después de su elección.

No se ha fijado fecha para la beatificación. Francisco prácticamente descartó que la celebre él mismo, al decir recientemente que correspondería al titular de la oficina de causas de beatificación, cardenal Angelo Amato, y al prelado promotor de la causa desde hace décadas, monseñor Vincenzo Paglia, decidir quién tendría ese honor.

Paglia preveía reunirse con la prensa el miércoles para hablar de la histórica causa.

A diferencia de otros candidatos a la beatificación, los mártires pueden alcanzar la beatificación, el primer paso a la posible elevación a los altares, sin que se atribuya un milagro a su intercesión. La canonización sí requiere un milagro.

En la tradición católica, el martirologio está reservado a personas muertas por odio a la fe. La causa de Romero se vio demorada entre otras razones por dudas acerca de si fue asesinado debido a su actitud de apoyo a los pobres o por su fe.

El decreto firmado por Francisco el martes dice claramente que Romero fue un mártir en el sentido clásico, muerto por odio a la fe.