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Panetta estrecha los lazos militares con Nueva Zelanda

Panetta en su visita a Nueva Zelanda / AFP

Panetta en su visita a Nueva Zelanda / AFP

El secretario estadounidense de Defensa hizo el anuncio en una rueda de prensa tras reunirse con los ministros neozelandeses de Defensa, Jonathan Coleman, y de Asuntos Exteriores, Murray McCully, en la Casa de Gobierno en la ciudad de Auckland

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El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, anunció el levantamiento de medidas impuestas hace unos 25 años contra la política antinuclear de Nueva Zelanda y abrió una "nueva era" en la cooperación militar bilateral.

Panetta hizo el anuncio en una rueda de prensa tras reunirse con los ministros neozelandeses de Defensa, Jonathan Coleman, y de Asuntos Exteriores, Murray McCully, en la Casa de Gobierno en la ciudad de Auckland.

El jefe del Pentágono explicó que Estados Unidos permitirá que los buques de la Armada neozelandesa atraquen en las instalaciones militares y de vigilancia costera de su país en todo el mundo.

Añadió que también se levantarán las restricciones a los contactos entre mandos castrenses de ambas naciones y las maniobras militares conjuntas.

Panetta manifestó que EEUU y Nueva Zelanda, aunque "siguen manteniendo opiniones distintas en algunas áreas concretas", no permitirán que esas diferencias se interpongan en "un mayor compromiso en materia de seguridad".

La visita de Panetta a Nueva Zelanda es la primera de un secretario de Defensa de EEUU a ese país en 30 años, desde la gira realizada por Caspar Weinberger en 1982.

Tres años más tarde, en 1985, el primer ministro laborista David Lange pasó en el Parlamento de Nueva Zelanda una legislación que declaró el país zona desnuclearizada y prohibió la entrada de barcos sospechosos de transportar armas nucleares.

Aquella decisión le costó a Nueva Zelanda el afecto de la Casa Blanda y salir del tratado militar conocido por ANZUS, firmado con Australia y EEUU hacía más de 50 años y que especificaba que un ataque contra cualquiera de los firmantes sería interpretado como una agresión contra todos.

El ministro Coleman explicó hoy por Radio New Zealand que esta "nueva era" no implica que el Gobierno haya cambiado su posición respecto a la política antinuclear actual.

El acercamiento de Washington a Wellington es, según algunos analistas locales, un movimiento natural después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, virase el eje de su política internacional hacia la región Asia Pacífico, donde crece el poderío económico y militar de China.

Panetta subrayó que desean seguridad y prosperidad en el Pacífico occidental, así como fortalecer la relación con "aliados, socios y amigos", y, en ese sentido, reconoció el aporte neozelandés en Afganistán y señaló que los lazos de Defensa con Nueva Zelanda son "absolutamente vitales".

El neozelandés Robert Ayson, del Centro de Estudios Estratégicos de la Universidad de Victoria (Australia), dijo por la cadena TVONE que Nueva Zelanda no es un "aliado cercano de Estados Unidos, pero las relaciones han mejorado en los últimos dos años".

El primer paso lo dio la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, en 2010 cuando firmó con el ministro neozelandés Murray McCully la Declaración de Wellington, que aumenta la cooperación en materia de lucha contra el terrorismo y proliferación de armamento nuclear.

"Panetta se encuentra aquí para tratar que Nueva Zelanda se una a su equipo para contener al desenfrenado dragón que es China", opinó Brian Rudman en un artículo en el diario "The New Zealand Herald".

Rudman dijo que Wellington debe tener mucho cuidado ahora porque China es el segundo socio comercial de Nueva Zelanda, país con el que firmó un tratado de libre comercio en 2008 y al que exportó bienes por valor de 4.652 millones de dólares (3.587 millones de euros) en el año fiscal 2010-11.

Panetta culmina mañana una gira le llevó antes a Japón y China, donde dominó la agenda de conversaciones la tensión entre ambos países por la soberanía de las islas Diaoyu, para los chinos, o Senkaku, para los nipones.