• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Obama ofrece un presupuesto con más impuestos a los ricos

Barack Obama, presidente de EE UU / AFP

Barack Obama, presidente de EE UU / AFP

Se plantea una inversión de 50.000 millones de dólares para proyectos de infraestructura y otra de 1.000 millones para la creación de 15 institutos dedicados a potenciar la producción manufacturera

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentará su proyecto presupuestario para el año fiscal 2014, que contempla una reducción del gasto en programas sociales en un intento de lograr el apoyo de los republicanos y más impuestos a los hogares de mayores ingresos.

Con el proyecto de Obama para el año fiscal 2014 -que va de octubre de 2013 a septiembre de 2014- se logrará una reducción del déficit público de 1,8 billones de dólares en la próxima década, según la Casa Blanca.

Se conseguirá, además, que el déficit, que se prevé que este año llegue al 5,5 % del Producto Interno Bruto (PIB), se reduzca al 4,4 % en 2014 y hasta el 2,8 % en 2016.

El plan de Obama incluye más de 2 dólares de recortes de gastos por cada dólar que el Estado espera recaudar mediante la reducción de beneficios impositivos a los ciudadanos más ricos, destacó la Casa Blanca al adelantar algunos detalles del presupuesto.

Se trata de "demostrar que es posible reducir el déficit de una forma balanceada y continuar invirtiendo en la creación de empleos para la clase media", explicó este martes un alto funcionario de la Casa Blanca en una conferencia telefónica con periodistas.

"La cuestión es si los republicanos tienen voluntad de trabajar con nosotros para la reducción del déficit", agregó.

Con ese objetivo de lograr un acuerdo con los republicanos la oferta de Obama incluye un recorte de 400.000 millones de dólares en el programa de salud para ancianos y jubilados conocido como Medicare.

También contempla una reducción de 200.000 millones en subsidios agrícolas y beneficios de jubilación, así como otros 200.000 millones en recortes "discrecionales", el 50 por ciento de los cuales se aplicarán en el presupuesto para Defensa.

Por otro lado, Obama aspira a obtener 580.000 millones de dólares en ingresos por medio de reformas impositivas.

La fundamental es la conocida como "regla Buffett", inspirada en el multimillonario Warren Buffett y que establece que los hogares que ingresen más de 1 millón de dólares al año deben tener una carga impositiva de al menos el 30 %.

Además, el proyecto del presidente plantea limitar los beneficios fiscales a las familias que están entre el 2 % y el 28 % más rico.

En el plan de Obama aparecen, asimismo, ventajas fiscales para los pequeños negocios que contraten a empleados nuevos y la propuesta de incrementar el salario mínimo a 9 dólares la hora, lanzada por el presidente en febrero pasado en su discurso sobre el Estado de la Unión.

También se plantea una inversión de 50.000 millones de dólares para proyectos de infraestructura y otra de 1.000 millones para la creación de 15 institutos dedicados a potenciar la producción manufacturera.

Asimismo, el presidente busca mayor financiación para la educación preescolar a través de incrementar los impuestos federales al tabaco.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, recordó este martes que el plan de Obama pondría fin a los recortes automáticos del gasto por valor de 1,2 billones de dólares en 10 años que se ejecutan desde marzo y que fueron ideados como medida de presión para forzar un acuerdo presupuestario.

El presupuesto del presidente llega dos meses más tarde de lo que es costumbre y su meta es lograr que por primera vez desde hace cuatro años el Congreso apruebe las cuentas federales a largo plazo.

Pero los republicanos, por boca del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, ya dejaron claro la semana pasada que el presupuesto de Obama no les convence.

Boehner declaró que los republicanos no aceptarán más carga fiscal para los ciudadanos y consideró que el "modesto" ahorro en gasto social ofrecido por Obama no es razón para hacerles "rehenes de una subida impositiva".

El plan presupuestario de los republicanos, ideado por el legislador y excandidato a vicepresidente Paul Ryan, contempla reducir el gasto en docenas de programas para los más pobres, derogar la reforma sanitaria promulgada por Obama en 2010 y privatizar parcialmente el Medicare.