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Obama pide calma y asegura que no habrá brote de ébola en EE UU

El presidente Obama instó a la población a confiar en las autoridades sanitarias / EFE

El presidente Barack Obama / EFE

El mandatario trataba así de ofrecer calma a la nación después de una agitada semana en la que se conoció que dos enfermeras estadounidenses habían dado positivo por ébola, Nina Pham y Amber Joy Vinson

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama reiteró hoy su confianza sobre la capacidad del gobierno para prevenir un brote de ébola en el país al asegurar que "sabemos cómo enfrentar esta enfermedad", mientras los tres estadounidenses contagiados permanecen hospitalizados en condición estable.

"Sabemos cómo enfrentar esta enfermedad. Sabemos los protocolos. Y sabemos que cuando se siguen, funcionan", afirmó Obama en su habitual discurso radiofónico de los sábados.

El mandatario trataba así de ofrecer calma a la nación después de una agitada semana en la que se conoció que dos enfermeras estadounidenses habían dado positivo por ébola, Nina Pham y Amber Joy Vinson.

Ambas formaron parte del equipo que trató en un hospital de Dallas a Thomas Eric Duncan, un ciudadano de origen liberiano que contrajo la enfermedad en su país natal, y que finalmente falleció hace semana y media.

Tanto Pham como Vinson se encuentran hospitalizadas en dos de los cuatro centro médicos en EE.UU. con la infraestructura y equipamiento necesarios para tratar este tipo de enfermedades contagiosas.

Pham se encuentra en el Centro Clínico de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) en Bethesda (Maryland) y Vinson en el Hospital Universitario Emory de Atlanta, y las dos se encuentran en situación "estable".

"No hay ningún país mejor preparado para afrontar el reto del ébola que EEUU y, aunque incluso un solo caso aquí en casa es demasiado, el país no se enfrenta a un brote de la enfermedad", aseguró Obama en su discurso.

Sin embargo, la preocupación se desató a comienzos de la semana cuando se conoció que Vinson había viajado en avión desde Cleveland (Ohio) a Dallas (Texas) después de haber comenzado a sentir fiebre, y con el visto bueno de un funcionario de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU.

Este hecho provocó la comparecencia del director del CDC, Thomas Frieden, ante el Congreso para explicar la situación, durante la cual reconoció que haber dejado a Vinson había sido un "error" pero remarcó que el "riesgo es mínimo" de que los pasajeros que compartieron avión con ella pudiesen haber contraído la enfermedad.

La oposición republicana, en modo electoral ante los comicios legislativos de noviembre próximo, criticó la actuación de la Administración del presidente demócrata Obama y exigió que se vetasen los vuelos procedentes de los principales países afectados por el ébola en África Occidental (Guinea-Conakry, Sierra Leona y Liberia).

Obama rechazó esta propuesta, de acuerdo al consejo de los expertos, pero decidió enfrentar las acusaciones de falta de liderazgo y organización con la designación de Ron Klain como "zar" federal, o "coordinador de respuesta al ébola", encargado de gestionar la actuación del gobierno a nivel doméstico.

"Tratar de sellar a toda una región del mundo, si eso fuese posible, podría de hecho empeorar la situación", explicó el mandatario, que canceló varios eventos políticos esta semana en EE.UU. para seguir desde Washington la evolución de los acontecimientos.

Por su parte, el tercer enfermo de ébola, Ashoka Mukpo, el periodista de la cadena NBC repatriado de Liberia tras contagiarse, está en un centro hospitalario de Nebraska, y también ha dado muestras de mejoría.

A la incertidumbre se sumó el viernes la noticia de que un crucero por el Caribe en el que se encuentran dos ciudadanos estadounidenses aislados por un posible contagio del virus del Ébola, está de camino a Galvenston (Texas) y se espera su llegada para mañana domingo.

El Departamento de Estado informó de que se trata de una persona que trabaja como técnico de laboratorio en el hospital de Dallas donde el 8 de octubre murió Duncan y de un acompañante, que igualmente fue aislado, y que podría haber manejado muestras del fallecido.

De acuerdo al CDC, la repatriación del técnico de laboratorio, y de su compañero de viaje, se debe a las nuevas directrices de prevención, ya que según han apuntado las autoridades, el riesgo de que estén contagiados es muy bajo.