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ONU pide un Plan Marshall para terminar con la pobreza en Haití

El año pasado había un promedio de 5.000 casos mensuales de colera en el país/ AFP

El año pasado había un promedio de 5.000 casos mensuales de colera en el país/ AFP

La mayoría de los fallecimientos de niños menores de 5 en el país se debe a diarreas por falta de una infraestructura que asegure un suministro de agua potable

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La ONU cree que es necesario una especie de Plan Marshall para que Haití pueda superar la pobreza crónica y eliminar las causas que han generado epidemias como la del cólera, desatada hace cuatro años y que ha causado 8.500 muertos.

"Es el país más pobre de la región y la falta de agua y saneamiento son síntomas de la extrema pobreza", dijo hoy en una entrevista con Efe el Coordinador Principal de la ONU para la Respuesta del Cólera en Haití, el chileno Pedro Medrano Rojas.

Se necesita un "Plan Marshall para acabar con todas las enfermedades que están asociadas" a la falta de agua potable y las insuficientes redes de saneamiento del país, agregó Medrano.

El cólera reapareció en Haití en octubre de 2010 y desde entonces ha afectado a más de 700.000 personas y ha causado 8.500 muertos, una gran cantidad si se tiene en cuenta que la población de ese país es de 10 millones de personas.

Denuncias de los afectados, que han llegado incluso hasta los tribunales de Nueva York, indican que el brote surgió por desechos de los residuos fecales del contingente nepalí de la misión de la ONU en Haití.

Precisamente hoy se celebró la primera vista oral en uno de los casos presentados ante la justicia de EE.UU en la que abogados de víctimas argumentaron por qué la ONU no goza de inmunidad, y por tanto, debe haber un juicio y depurarse responsabilidades.

"Una cosa es la bacteria y otras cosas son las condiciones (de pobreza en Haití). La ONU no es responsable de la pobreza en Haití", afirmó el experto a Efe, que evitó pronunciarse sobre el procedimiento judicial.

"Nunca ha sido la intención de la ONU llevar el cólera a ninguna parte del mundo. Nuestro trabajo es humanitario (...). El compromiso de la ONU con Haití está ahí. Hemos estado muchos años ayudando al país a resolver sus problemas", insistió Medrano.

Según datos de los que dispone la ONU, sólo una tercera parte de la población haitiana tiene un "mínimo acceso" a una red de alcantarillado y sólo la mitad tiene acceso a servicios de salud.

La mayoría de los fallecimientos de niños menores de 5 se debe a diarreas por falta de una infraestructura que asegure un suministro de agua potable.

Aunque el país sigue a marchas forzadas para superar los efectos del terremoto que devastó esa nación en enero del 2010, que causó más de 300.000 muertos, todavía tiene un fuerte rezago en sus niveles de desarrollo.

La comunidad internacional ha venido respaldando estos esfuerzos, pero al Gobierno de Haití le faltan fondos y ahora sólo dispone de una cantidad anual cercana a los 40 millones de dólares aportada por organismos y países amigos.

"El país necesita un mínimo de 200 a 250 millones de dólares al año para este tipo de inversiones (...). Al ritmo actual, pasarán casi 50 años para que Haití alcance los mismos niveles que el resto de América Latina" y el Caribe", agregó Medrano.

"Esto significa -insistió- tres generaciones que van a seguir sufriendo lo mismo".

La tendencia de los afectados por el cólera se va reduciendo, según anota el responsable de la ONU. El año pasado había un promedio de 5.000 casos mensuales y ahora han llegado a 1.000 casos mensuales.

Pero eso no significa, insiste, en que en algún momento pueda terminarse la epidemia. "Las causas estructurales están ahí, la extrema pobreza, la falta de servicios sanitarios...", señala.

Parte de la reducción se puede atribuir al hecho de que este año Haití no ha sufrido inundaciones graves por la época de temporales, cuando normalmente se cortan caminos y se contaminan las aguas, generando más cólera y tifus.

Pero "va a seguir siendo una amenaza" y los peligros se pueden extender aún más a otros países. Ha habido 40.000 casos en la República Dominicana y unos 200 en Cuba. "Han llegado casos de cólera hasta Holanda, pero ahí lo pueden controlar", agregó.

Recordó Medrano que las epidemias del cólera que ha vivido el mundo en el siglo XVII o XIX se producían en un escenario más contenido. Ahora, "en un mundo globalizado, (una epidemia como la de Haití) puede ir a África o cualquier lado", señaló.

Sobre el papel que pudo tener la ONU en la introducción de la bacteria, el Coordinador Principal de la ONU para la Respuesta del Cólera en Haití recordó las recomendaciones impulsadas por un panel de expertos para las funciones de las misiones de paz.

Entre ellas figuran medidas sobre el manejo de desechos y una mayor coordinación con países que contribuyan con tropas. "La obligación de los países -recordó- es asegurar que su personal de tropa cumpla con requisitos de salud".

"Es muy difícil -insistió- poder prevenir o poder asegurar que cada una de las personas no tenga una enfermedad que es asintomática". En algunos casos, recordó, los "cascos azules" proceden de regiones en las que hay enfermedades endémicas.