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Nuncio de Nicaragua asegura que obispos no adversan al gobierno

La Iglesia Católica advirtió, el pasado 22 de noviembre, que la propuesta de reformas a la Constitución está orientada a la "perpetuación de un poder absoluto a largo plazo, ejercido por una persona o un partido de forma dinástica"

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El nuncio apostólico de Nicaragua, Fortunatus Nwachukwu, dijo hoy que los obispos "no están en contra del gobierno", en referencia a la oposición que tiene la Conferencia Episcopal de Nicaragua sobre una propuesta de reformas a la Constitución Política del país, impulsada por el partido oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

"Los obispos no están en contra del Gobierno, los obispos habrán estudiado la propuesta como está, entonces una persona puede decir que esta propuesta no me gusta ahora, eso no significa que estarán contra cualquier propuesta", dijo Nwachukwu, a periodistas.

La Iglesia Católica advirtió, el pasado 22 de noviembre, que la propuesta de reformas a la Constitución está orientada a la "perpetuación de un poder absoluto a largo plazo, ejercido por una persona o un partido de forma dinástica".

El nuncio declinó hacer comentarios sobre los efectos que tendría una propuesta como la del FSLN, que aseguraría la reelección indefinida y mayores poderes al presidente Daniel Ortega.

Sin embargo, insistió en que lo que pretende la iglesia es que se examinen "las iniciativas y crecer, un país crece mejorándose, estoy seguro de que la Iglesia estará de acuerdo con que el país crezca".

Respecto a los militares en instituciones civiles, el embajador de El Vaticano dijo que "todo lo que compromete, lo que pone en peligro la función pública de una persona, se puede evitar, pero si hay cargos que algunos Estados pueden ayudar a ejecutar mejor, lo importante es estudiar cada caso".

Nwachukwu dio sus declaraciones dentro del edificio de la Asamblea Nacional de Nicaragua, mientras en las afueras cientos de personas protestaban en contra de las reformas que darían más poder a Ortega.

La Iglesia católica fue el primer sector de Nicaragua que se opuso abiertamente a las reformas propuestas.

Para reformar la Constitución de Nicaragua se necesita el voto de 56 diputados, de un total de 92. El FSLN tiene asegurados 63 votos.