• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Nueva York combate a pandillas juveniles violentas

Kai Smith, a la derecha, ex miembro de una pandilla y ahora fundador y director ejecutivo del Centro de Intervención para la Desviación de Pandillas, Reingreso y Padres Ausentes | AP

Kai Smith, a la derecha, ex miembro de una pandilla y ahora fundador y director ejecutivo del Centro de Intervención para la Desviación de Pandillas, Reingreso y Padres Ausentes | AP

Las pandillas más chicas y con miembros más jóvenes se ha vuelto visibles desde hace algunos años en Chicago y ciudades del noreste mientras la policía combate a las pandillas más grandes y tradicionales

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Existen más de 300 pandillas juveniles violentas en Nueva York que tienen decenas de integrantes de entre 12 y 20 años y algunas de ellas llevan nombres como Very Crispy Gangsters, True Money Gang y Cash Bama Bullies.

La policía afirma que estos grupos, concentrados en alguna cuadra o unidad habitacional particular, son responsables del 40% de los tiroteos en la ciudad en tanto que la mayoría de los hechos de violencia derivan de la más mínima humillación en la calle, Facebook, Twitter o Instagram.

"Es como pertenecer a una fraternidad del mal", dijo el inspector Kevin Catalina, comandante de la división de pandillas del Departamento de Policía de Nueva York. "Mucho de esos actos de violencia ocurren por nimiedades: la disputa por una chica, una mala mirada o lo que se perciba como un desdén".

Las pandillas más chicas y con miembros más jóvenes se ha vuelto visibles desde hace algunos años en Chicago y ciudades del noreste mientras la policía combate a las pandillas más grandes y tradicionales, según los expertos.

Aunque continúan existiendo los Bloods, Crips y Latin Kings, que se dedican al narcotráfico, sus miembros tienen mayor edad y comprenden el trillado lema del crimen organizado: La violencia no es buena para los negocios.

Pero este dicho no es válido para los grupos delincuenciales juveniles, cuyas acciones imprudentes llevaron al ex comisionado de la policía, Raymond Kellym, a emprender en 2012 una iniciativa para confrontarlos llamada "Operación Recorte de Pandillas".

Los investigadores se han centrado ahora en la compilación de inteligencia sobre las pandillas juveniles: comprender sus actividades, lealtades y riñas mediante patrullajes tradicionales y la vigilancia de sus acciones en medios sociales, fotos en teléfonos celulares e incluso llamadas telefónicas en prisión.

La policía también ha incrementado los arrestos de los miembros más activos de las pandillas juveniles.

En Manhattan, los fiscales establecieron un sistema interno de alerta por correo electrónico que les avisa del arresto de algún miembro de una pandilla juvenil, incluso por un cargo menor, y les facilita un expediente detallado de sus arrestos para reforzar los argumentos para impedirles la libertad bajo fianza.

El fiscal puede mencionar que la persona estuvo detenida por otro delito y que hizo amenazas por Facebook, por ejemplo.

En un caso reciente en Harlem, el fiscal federal de Manhattan, Cyrus R. Vance, Jr., dijo que un homicidio perpetrado en 2009 provocó ataques de venganza que duraron años con resultado de tres muertos y 30 balaceras.

Sesenta y tres personas fueron capturadas y al menos 62 solicitaron declararse culpables, entre estos miembros tan jóvenes que uno propuso al otro que "se integraran a una pandilla" después de la escuela.