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Mujer busca la aceptación del sobrepeso en la belleza

Marie compartió en la red las experiencias que lograron convertirla en una mujer segura | Foto: bigbeautifulbold.com

Marie compartió en la red las experiencias que lograron convertirla en una mujer segura | Foto: bigbeautifulbold.com

El testimonio de una mujer que se siente segura de su cuerpo con sobrepeso intenta ayudar a otras como ella, que alguna vez en sus vidas se han deprimido por no encajar con lo que las revistas y publicidad dicen

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“Mi nombre es Marie, y estoy aquí para decir que me encanta mi gordura”, así comienza su proclamación Marie Southard Ospina, blogger de moda, periodista y ocasionalmente, modelo plus-size.

Southard, que colabora en diversos medios de comunicación como Marie Claire, iVillage y The Huffington Post, y que se ha especializado en difundir el tema de la belleza en las tallas más grandes,  publicó un extenso testimonio en el que detalla cómo pasó de ser una joven tímida y atemorizada por las burlas hacia su sobrepeso a una mujer orgullosa de sus curvas y segura de su atractivo.

“Durante mucho tiempo, no fui feliz (…) Sufrí de bullying por parte de compañeros y familiares por tener sobrepeso, (hice) dietas en mi adolescencia a niveles peligrosos, no me sentía mejor cuando lograba bajar de peso; inevitablemente subía de peso de nuevo cuando detenía mi desorden alimenticio (las dietas), fui súper tímida e introvertida durante años porque mi autoestima era muy baja”.

Aburrida de convertirse en una monotemática con su entorno, hablando de cuán bajo era su amor propio, aprovechó el cumplir los 18 años entrar a la universidad, para comenzar una nueva vida. “Ahora sí. Ésta es la oportunidad para reinventarme y convertirme en la gordita segura que quiero ser”, pensó.

Pero las cosas no resultaron como esperó. Su casa de estudios quedaba en Nueva York, “un núcleo de modelos, famosos, y mujeres delgadas”, por lo que se aisló del mundo y apenas salía de su habitación para ir a clases. “Estaba convencida de que yo era la persona más robusta de entre miles de estudiantes”, comentó.

Buscando una salida, decidió lanzarse a un cambio más radical, alejado del exceso de modelos y delgados cuerpos que repletaban Nueva York, así que se inscribió para estudiar algunos meses en Madrid y en Praga, y no sabe si fue el clima europeo o el que se llevara tan bien con sus compañeras de departamento, que se sintió con ganas de salir de su caparazón y empezar a divertirse. “Me pidieron más citas en cinco meses en España que en los cinco años anteriores de mi vida”, aseguró.

No pasaría mucho tiempo para que se enamorara, desmintiendo su creencia de que los hombres no se fijan en mujeres voluptuosas; comenzó a vestirse como siempre quiso, de forma más provocadora y dejó de contar las calorías de los alimentos que ingería, de hecho, subió de peso. “Comencé a disfrutar de algo que la sociedad dice que no debería disfrutar (su sobrepeso) (…) Empecé a ver todas esas ‘imperfecciones’ de mi cuerpo como atributos”, aseguró. A su regreso a Nueva York, sabía que las cosas habían cambiado en ella y se entregó de lleno a su nueva ‘yo’.

Dio nacimiento a su blog (Big, Beautiful and Bold), y se dedicó a difundir temas de moda plus-size, los cambios que la industria de la moda está haciendo para integrar una visión más sana del cuerpo de hombres y mujeres, y destacando el trabajo que distintas celebridades con sobrepeso estaban haciendo para ayudar a las mujeres como ella a empoderarse de sus cuerpos y sentirse bien frente al espejo.

Marie lo logró. “No tengo la receta para que te enamores de tu cuerpo”, asegura. “No tengo un botón para que empieces a sentirte gorda y fabulosa”, agrega, explicando que prefiere usar el término “gorda”, con la esperanza de que deje de ser un insulto, sino que solo un adjetivo más.

“Es realmente muy difícil. Vivimos en una sociedad que no lo hace fácil. No vivimos en una época en que la gordura era considerada hermosa, así que tenemos que luchar porque la gente se dé cuenta de la belleza que hay en ella. Y pelear nunca es fácil, pero vale la pena. Sin embargo, bloggers, modelos, famosos, editores de revistas y diseñadores están comenzando a abrir sus mentes (…) Pero tenemos que seguir luchando. No debemos tener miedo de proclamar nuestro grande y gordo mensaje con todos y cada uno de nuestros grandes y gordos amigos. Así, tal vez, algún día, decir que nos gusta ser robustos y gordos, no será una proclamación”.