• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Las Malvinas se preparan para un referéndum sobre su soberanía

La ONU pide que se alcance una solución negociada. Reino Unido esgrime la premisa de la autodeterminación de los pueblos; Argentina arguye los derechos territoriales sobre las islas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hoy y mañana los residentes de las islas Malvinas tienen la posibilidad de expresar su deseo de permanecer bajo la figura de un territorio de ultramar de Reino Unido o de tomar otro camino que le permita unirse a Argentina o, ¿por que no?, comenzar su proceso para acercarse a su soberanía total e independencia.

Las Malvinas es un pequeño archipiélago con una superficie de 12.173 kilómetros cuadrados. La población del territorio sobrepasa ligeramente las 3.100 personas, sin embargo desde 1833 la discordia ha existido entre Reino Unido y Argentina,  que acusa al primero de haberse apoderado de las islas y poblarlas con ciudadanos británicos. El 2 de abril de 1982 la junta de gobierno de la nación latinoamericana inició un conflicto armado para retomar por la fuerza los territorios que afirmaban fueron arrebatados durante el nacimiento de la República de Argentina.

El poderío militar británico se impuso y el 14 de junio la guerra, que causó la muerte de 649 militares argentinos, 225 británicos y 3 isleños, terminó con la rendición de Buenos Aires.

Desde entonces y todos los años el Comité de Descolonización de Naciones Unidas pide a los dos países dialogar para resolver la disputa de manera pacífica. Sin embargo, las diferencias persisten, Argentina considera que sus derechos sobre las islas son irrenunciables y Reino Unido se niega a dialogar para conseguir cualquier tipo de solución.

Cada nación busca, a su manera, algún tipo de apoyo para su causa. Los argentinos señalan que el archipiélago es parte de su territorio, en el que se introdujo una población extranjera invasora durante la época colonial. Las naciones latinoamericanas, y en especial las del Mercosur, han brindado apoyo como bloque al argumento. El Reino Unido, por su parte, argumenta que la situación corresponde al principio de autodeterminación de los pueblos y los kelpers –como se le conocen a los isleños– de las Falklands, nombre británico para las Malvinas, son los que deben expresar a qué nación desean pertenecer.

Dimes y diretes. Mientras esto sucede, continúan los dimes y diretes de la diplomacia. El 12 de junio del año pasado el presidente de la Asamblea Autónoma de las islas, Gavin Short, anunció en Puerto Stanley el referendo para consultar el estatus político del territorio.

El ministro de Asunto de Exteriores, Héctor Timerman, dijo durante su visita el 4 de febrero en Londres que la consulta no aplica a las Malvinas porque no se trata de personas colonizadas, sino de una población implantada en un territorio y sus antiguos pobladores expulsados.

“No tiene ningún valor legal, como sucedió con un plebiscito que se hizo en el peñón de Gibraltar, que no fue reconocido”, dijo.

La respuesta de su par británico, William Hague, es que su país no negociará la soberanía, a menos que los isleños así lo quieran, reseñó El Clarín el 10 de febrero.

En palabras de Bruno Tondini, experto en derecho internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales a la agencia Efe, es probable que el Reino Unido exhiba el resultado ante el mundo, previsiblemente favorable a Londres, como un espaldarazo de los isleños a la nación europea.