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Maduro y Rousseff hablaron sobre posible ayuda brasileña en planes de industrialización

El presidente venezolano aseguró que Venezuela y Brasil pretenden "dinamizar" sus relaciones a todos los niveles y principalmente en el ámbito de las inversiones y de la cooperación industrial, tecnológica, agrícola, agroalimentaria y farmacéutica

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Brasilia, 2 ene (EFE).- La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, dedicó hoy el segundo día de su nuevo mandato a reuniones bilaterales con los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y Guinea Bissau, Mario José Vaz, así como con el vicepresidente de China, Li Yuanchao, y el primer ministro sueco, Stefan Lofven.

Los cuatro dignatarios extranjeros participaron este 1 de enero en el acto de investidura de Rousseff, al que también asistieron los presidentes de Bolivia, Costa Rica, Chile, Uruguay y Paraguay, así como delegaciones de unos 70 países.

En todos los casos, según informaron fuentes oficiales, fueron tratados diversos asuntos de cooperación bilateral, que en el caso de Venezuela se enfocarían en tratar de recuperar la golpeada economía de ese país, ahora más vulnerable por la caída de los precios del petróleo.

Maduro fue el primer presidente extranjero recibido hoy por la mandataria y, según dijo a periodistas, durante la reunión trataron sobre las posibilidades que existen de una ayuda brasileña a los planes de "industrialización" del Gobierno venezolano.

"Ya estamos articulados en bastante profundidad para plantearnos un proceso de industrialización de mayor nivel tecnológico, de mayor nivel de inversión, en el marco del Mercosur y de la relación bilateral con Brasil", manifestó Maduro.

También aseguró que Venezuela y Brasil pretenden "dinamizar" sus relaciones a todos los niveles y principalmente en el ámbito de las inversiones y de la cooperación industrial, tecnológica, agrícola, agroalimentaria y farmacéutica.

Otro punto tratado en la reunión con Rousseff, según explicó el líder venezolano, fue la situación del mercado de petróleo, cuyos bajos previos han agravado la situación económica venezolana, que es casi absolutamente dependiente del crudo.

En ese sentido, Maduro citó los planes económicos que anunció el pasado martes, con los que persigue, según afirmó, contener el proceso de "decrecimiento" de la economía venezolana.

En opinión de Maduro, la baja de los precios de petróleo debe ser utilizada para "motivar a todo un país" a respaldar plenamente su plan de recuperación, diversificar la economía venezolana y vencer la "guerra económica" que juzga que su país está enfrentando.

Durante esa reunión, que duró cerca de media hora, Rousseff y Maduro también acordaron retomar las reuniones bilaterales de periodicidad trimestral que mantenían sus respectivos predecesores, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el venezolano Hugo Chávez, pero que fueron interrumpidas en los últimos años.

Las reuniones con el vicepresidente chino, el primer ministro sueco y el presidente guineano fueron de carácter más protocolario, pero aún así abordaron algunos aspectos de las relaciones bilaterales, sobre todo en el ámbito comercial.

China es actualmente el primer socio comercial de Brasil en el mundo y Rousseff y Li Yuanchao discutieron alternativas para darle un mayor impulso al intercambio, tanto bilateral como en el marco del foro BRICS, que ambos países forman junto con Rusia, India y Suráfrica.

En el caso de Guinea Bissau, Rousseff y Vaz analizaron el estado de diversos programas de cooperación en las áreas de agricultura familiar y educación que ambos Gobiernos desarrollan desde hace casi una década.

Este 1 de enero, en el marco de su investidura, Rousseff también se reunió con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien tras ese encuentro manifestó su convicción de las relaciones entre ambos países, ensombrecidas en 2013 por un escándalo de espionaje, están en camino de una plena normalización.

"Es un nuevo año, un nuevo comienzo", dijo Biden a periodistas tras su reunión con Rousseff, que según la agenda oficial de la jefa de Estado duraría unos diez minutos pero, sin embargo, se extendió durante casi una hora.

Concluida la rueda de citas bilaterales de hoy, la presidenta brasileña tenía previsto viajar hacia el estado nororiental de Bahía, donde descansará hasta el miércoles de la próxima semana. EFE