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Londres quiere armar a rebeldes sirios, pero UE es reacia a levantar embargo

Al menos 24 personas, en su mayoría soldados del régimen sirio, murieron hoy al estallar tres coches bomba en la provincia de Idlib, en el norte de Siria, un día después de dos explosiones en la Universidad de Alepo, que dejaron 87 muertos | UNIVISION NOTICIAS

Al menos 24 personas, en su mayoría soldados del régimen sirio, murieron al estallar tres coches bomba en la provincia de Idlib, en el norte de Siria, un día después de dos explosiones en la Universidad de Alepo, que dejaron 87 muertos | UNIVISION NOTICIAS

Londres y París intentaron levantar la medida a finales del pasado año, pero ante las reticencias de sus socios, aceptaron prorrogar el embargo de armas a condición de hacerlo por un periodo de tres meses

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El Reino Unido, con el apoyo de Francia y otros países, intenta que la Unión Europea (UE) levante parcialmente el embargo de armas sobre Siria para armar a los rebeldes, una decisión a la que se opone un grupo importante de Estados, informaron hoy varias fuentes.

Londres y París intentaron levantar la medida a finales del pasado año, pero ante las reticencias de sus socios, aceptaron prorrogar el embargo de armas a condición de hacerlo por un periodo de tres meses, con el fin de tener ocasión de volver a abordar el debate.

La medida caduca a finales de febrero y el Reino Unido ha vuelto a insistir en la necesidad de dar armas y equipos defensivos a la oposición moderada, según varias fuentes diplomáticas europeas.

El asunto, explicaron, ha sido discutido hasta ahora a nivel de funcionarios y puede ser objeto de debate en la reunión de los ministros de Exteriores, aunque se descarta una decisión.

"Hay una gran mayoría en contra de exportar armas a Siria", aseguró hoy una fuente comunitaria, que explicó que incluso con un levantamiento del embargo sería complejo vender armamento a los rebeldes por las restricciones de exportación fijadas en las normas europeas.

Éstas obligan a los Estados miembros a tener en cuenta criterios como la situación de un país y las posibles violaciones de los derechos humanos a la hora de vender armas a terceros.

"Haría falta bastante creatividad (...) para poder vender armas a Siria", admitió la fuente, que habló bajo condición de anonimato.

Además, existen importantes dificultades técnicas para asegurar que un levantamiento del embargo beneficia sólo a los rebeldes y no al régimen, y también políticas, pues para un buen número de países la decisión enviaría una señal equivocada al resto del mundo.

Si Europa levanta su embargo tendría "poca fuerza moral" para seguir pidiendo a Rusia que deje de suministrar armas a Damasco, dijo otra fuente diplomática, que aseguró que varios Estados miembros consideran que "dar armas a la oposición no es la mejor forma de respaldar un proceso de paz".

La intención del Reino Unido, señaló, es tratar de que el embargo se levante lo antes posible, sin esperar al mes de marzo, una decisión para la que es necesaria la unanimidad de los Veintisiete.

Según esa fuente, Londres esgrime el argumento de que el régimen de Bachar al Asad recibe armamento de Rusia y que los rebeldes más radicales lo obtienen de países árabes, lo que deja a la oposición moderada en una situación de desventaja.

El Reino Unido, añadió, habla de dar equipos "no letales" y armas ligeras a esos grupos, pero se ha encontrado con la oposición de gran parte de los países del centro y norte de Europa.

España aún estudia su postura y no ha tomado una decisión definitiva, según fuentes diplomáticas.

La UE tiene un plazo de un mes para tratar de lograr un acuerdo sobre el asunto, pues antes del 1 de marzo debe prorrogar por unanimidad el régimen de sanciones a Siria si no quiere que éstas dejen de tener efecto.

En ese paquete, además del embargo armamentístico, hay multitud de medidas destinadas a asfixiar las finanzas del régimen de Damasco, como prohibiciones de compra de energía y restricciones financieras y comerciales.

El asunto estará también sobre la mesa de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión en la cumbre que celebrarán en Bruselas el 7 y 8 de febrero y, si para entonces no hay un acuerdo, podrá ser también abordado por los ministros de Exteriores el día 18.