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Kirchner: Me pueden meter presa, pero no callar

La ex presidente debe comparecer debido a operaciones concretadas en los últimos meses de su gestión | Foto EFE / Archivo

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Confiada y sonriente, Kirchner ingresó al juzgado de su “archienemigo” Claudio Bonadío, sorteando una colorida y ansiosa muchedumbre de partidarios con banderas, bombos, carteles y pancartas con reproches a Macri por los despidos y los aumentos de tarifas

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La ex presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, por una presunta impericia cambiaria de su gobierno, convirtió una audiencia en un multitudinario acto opositor frente a los tribunales, en los que acusó al presidente Mauricio Macri de buscar encarcelarla "plantando" causas en su contra.

“Me pueden citar 20 veces más; me pueden meter presa, pero lo que no pueden hacer es hacerme callar. Propongo formar un gran frente ciudadano. Convoquen a los dirigentes sindicales también porque están echando a gente como perros”, dijo ante decenas de miles de simpatizantes bajo una intensa lluvia.

Confiada y sonriente, Kirchner ingresó al juzgado de su “archienemigo” Claudio Bonadío, sorteando una colorida y ansiosa muchedumbre de partidarios con banderas, bombos, carteles y pancartas con reproches a Macri por los despidos y los aumentos de tarifas.

La ex presidente no saludó a Bonadio, según fuentes del tribunal, lo trató de incompetente, lo criticó durante casi 30 minutos y el magistrado abandonó su propio despacho al entender que ella no respondería a sus preguntas.

Kirchner detalla en un documento que entregó al juez: “La acusación por una operación cambiaria del Banco Central durante mi mandato revela la intención del gobierno, con la colaboración imprescindible del poder judicial, de plantar una causa penal que me prive de la libertad”.

La ex mandataria habló casi una hora desde un escenario montado a las puertas de tribunales en el que miles de seguidores la respaldaron con euforia: “Aguante, morocha” (morena) le gritaban y alternaban cánticos pidiéndole “volver”.