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Joe Biden con tareas cruciales en su segundo mandato

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden / EFE

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden / EFE

El vicepresidente de Estados Unidos se está convirtiendo "en un jugador muy importante" también en la escena nacional

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Enero ha sido un mes de mucho trabajo para el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien sin descuidar la política exterior tendrá a su cargo en este segundo mandato tareas fundamentales como presionar por un mayor control de las armas y negociar con los republicanos en el Congreso.

La tradición indica que los presidentes de Estados Unidos suelen dedicar más tiempo a la política exterior en sus segundos mandatos y Barack Obama contará para ello con la reconocida experiencia de Biden, quien ha viajado en los últimos cuatro años a China, Rusia, México, Afganistán, Irak, Japón y Turquía, entre otros muchos destinos.

Ahora el primer viaje al exterior de su nuevo mandato lo llevará a Alemania, donde participará en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) que se celebra del 1 al 3 de febrero, Francia y el Reino Unido.

Pero Biden, de 70 años, se está convirtiendo "en un jugador muy importante" también en la escena nacional "no solo porque conoce el Senado y los senadores confían en él, sino porque Obama tiene una relación muy fuerte con él", opinó recientemente Norman Ornstein, un veterano analista del American Enterprise Institute (AEI).

Sus 35 años de carrera en el Senado y su disposición a tender puentes han hecho que Obama recurra a él cuando las negociaciones entre el Gobierno y el Congreso se presentan difíciles.

El último ejemplo fue en diciembre pasado, cuando Biden logró un acuerdo de último minuto con el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, para evitar el temido "abismo fiscal" tras el fracaso de las negociaciones entre Obama y el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.

"Soy una persona sensata para cerrar un acuerdo". Así se definió Biden a sí mismo en una entrevista con la cadena CNN previa a su segunda investidura como vicepresidente.

Y parece estar cómodo en el papel de negociador y con la búsqueda de acuerdos para lograr, en última instancia, que se cumplan las metas fijadas por Obama, entre las que destaca un mayor control de las armas tras el tiroteo de diciembre en Newtown en el que murieron un total de 28 personas, incluido el asesino.

Biden lideró un grupo de trabajo encargado de presentar propuestas a Obama para un mayor control de las armas y sus esfuerzos se tradujeron en 23 decretos ejecutivos firmados por el presidente, que también ha pedido acción del Congreso con nuevas leyes.

Además, el vicepresidente lanzó la semana pasada en Virginia una campaña nacional para concienciar a los estadounidenses de la necesidad de reducir la violencia provocada por las armas de fuego y divulgar las medidas planteadas por la Casa Blanca.

Conocido por sus meteduras de pata y con fama de nadar a veces a contracorriente, lo cierto es que actualmente Biden "está abrazando las líneas partidistas y trabajando junto al presidente en algunos de los temas más importantes para el país", según analiza el canal conservador Fox.

En varios aspectos Biden se ha mostrado más progresista que Obama y en mayo pasado, en un programa de televisión, afirmó estar "absolutamente cómodo" con el matrimonio homosexual, con lo que incitó indirectamente al presidente a expresar públicamente su apoyo a que las personas del mismo sexo puedan casarse.

El matrimonio homosexual se ha colado en la agenda del nuevo mandato de Obama, así como la esperada reforma migratoria, y se espera que Biden desempeñe un papel clave en la conquista de apoyo ciudadano para ambas causas.

Obama siempre destaca de Biden que le dice lo que piensa, no lo que quiere oír, y ambos han tenido desencuentros sonados, como ocurrió cuando el vicepresidente aconsejó no impulsar la reforma sanitaria en un momento de dificultad económica o cuando recomendó no lanzar la operación que mató a Osama bin Laden en mayo de 2011.

Una reciente y elocuente petición ciudadana colgada en la página web de la Casa Blanca solicita al Gobierno que autorice la producción de un "reality show" para documentar las "actividades diarias" de Biden, muy popular entre los estadounidenses.

Con más de 2.500 firmas de apoyo recabadas a día de hoy, la petición destaca que Biden "tiene una demostrada capacidad" de lograr consenso entre personas diversas, "ya sea en una mesa de negociaciones o en un restaurante de barrio".