• Caracas (Venezuela)

Mundo

Al instante

Israel abandona su política de distribuir máscaras antigás a los ciudadanos

Otras fuentes apuntaron a razones económicas, ya que cada equipamiento tiene un coste de 100 dólares a distribuir entre una población de ocho millones de habitantes o su ineficacia para combatir algunos agentes similares al gas nervioso | Foto: Archivo

Otras fuentes apuntaron a razones económicas, ya que cada equipamiento tiene un coste de 100 dólares a distribuir entre una población de ocho millones de habitantes o su ineficacia para combatir algunos agentes similares al gas nervioso | Foto: Archivo

Israel abandonará su política de distribución de máscaras antigás entre sus ciudadanos por entender las autoridades israelíes que se ha producido un descenso "drástico" de la amenaza de ataque con armas químicas, anunció hoy el Gobierno en un comunicado oficial

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El ministro de Defensa israelí, Moshé Yaalón, avaló la decisión al asegurar que el actual proceso de desarme sirio reducía el peligro del uso de armas químicas en la zona, informó la edición digital del periódico Jerusalem Post.

Otras fuentes apuntaron a razones económicas, ya que cada equipamiento tiene un coste de 100 dólares a distribuir entre una población de ocho millones de habitantes o su ineficacia para combatir algunos agentes similares al gas nervioso.

En principio, la orden se hará efectiva el próximo mes de febrero, aunque se mantendrá la producción a bajo nivel para que sean utilizadas por los equipos de rescate. La distribución de máscaras antigás entre los ciudadanos de Israel entró en vigor durante la Guerra del Golfo, en 1991, y se mantuvo hasta la fecha con algunos repuntes destacables.

Las tensiones entre el régimen sirio e Israel, que alcanzaron su punto culminante el pasado mes de septiembre, llevaron a miles de israelíes a hacer colas durante horas frente a puntos de distribución para prepararse ante un posible ataque químico. Sin embargo, en estos momentos Siria se encuentra en un proceso de desarme supervisado por la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW).

No obstante, a finales de este año se realizará una nueva evaluación sobre la situación de seguridad del país que servirá para tomar una futura decisión sobre la necesidad de equipar a la población con este tipo de dispositivos.