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Honduras tiene un "gran reto" frente a malnutrición, sobrepeso y obesidad

Se consideran individuos con sobrepeso aquellos con un índice de masa corporal entre 25 y 30 | AFP

Se consideran individuos con sobrepeso aquellos con un índice de masa corporal entre 25 y 30 | AFP

El país conformará mecanismos de coordinación intersectorial y mesas de diálogo para establecer políticas y planes de seguridad alimentaria y nutricional, además de atender a los niños y las mujeres

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La ministra hondureña de Salud, Yolani Batres, afirmó hoy en Roma que su país afronta el "gran reto" de hacer frente a la malnutrición y la pobreza al tiempo que comienza una "batalla frontal contra el sobrepeso y la obesidad".

Batres, que intervino en la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) celebrada en Roma y organizada conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), aseguró que las deficientes condiciones de salud y nutrición afectan a gran parte de la población hondureña.

Según dijo, estas carencias están asociadas "a comportamientos y estilos de vida poco saludables, insuficientes ingresos en los hogares, deficiente nivel educativo, limitadas oportunidades laborales, baja calidad y cobertura en recursos humanos en salud y condiciones ambientales que influyen en el cambio climático".

Los mayores afectados, según dijo Batres, son los niños, que sufren un peso bajo al nacer e infecciones respiratorias agudas y diarreas, que les conducen a "una mayor vulnerabilidad a enfermar y presentar complicaciones que pueden llevarles a la muerte".

"El 23 % de los menores de 5 años adolecen retardo en el crecimiento, de los cuales el 6 % sufre un retardo severo", aseguró la ministra hondureña, que destacó que los menos afectados son los niños cuyas madres tienen una educación superior.

"Solo el 3 % de los niños con madres con educación superior sufren un retardo en el crecimiento frente al 48 % de niños con madres sin educación", subrayó.

Además del nivel educativo de las madres, afecta la zona geográfica en la que vivan, pues "la desnutrición crónica afecta con mayor intensidad a los niños que viven en área rural (29 %) frente al 15 % de menores que habitan en áreas urbanas".

Este problema de deficiencias alimenticias y nutricionales ocurre al tiempo que el país se enfrenta "al gran reto de comenzar una batalla frontal contra el sobrepeso y la obesidad".

En este caso, el grupo de mayor riesgo es el de los niños de 9 a 11 meses con madres de nivel superior de educación y residentes en áreas urbanas, un problema que el país pretende resolver con un cambio "en los estilos de vida de la gente más educada y de mayor ingreso económico".

El sobrepeso y la obesidad afecta a más de la mitad de las mujeres del país (51 %) y son las de más de 30 años las que se enfrentan a los mayores porcentajes, según recordó la ministra ante más de 170 expertos internacionales.

Ante esta situación de malnutrición y sobrepeso, dijo la ministra, "es imperioso preguntarse por qué hemos llegado a este punto", un análisis que debe "tener en cuenta factores como la globalización, las tendencias demográficas, la urbanización y determinantes sociales y ambientales".

Sí destacó avances del país en materia nutricional, como la disminución del 7,4 % de la desnutrición crónica en la niñez, que bajó a un ritmo del 1,2 % al año.

La malnutrición, según expresó, "constituye un complejo problema de salud pública y un reto al desarrollo económico que requiere de intervenciones en el ámbito sanitario y de otros sectores sociales, públicos y privados".

Como solución, explicó que el país conformará mecanismos de coordinación intersectorial y mesas de diálogo para establecer políticas y planes de seguridad alimentaria y nutricional, además de atender a los niños y las mujeres.

Se trata, en definitiva, de implementar un plan "de todos" para conseguir una vida mejor, "que descansa en tres propósitos, que son la paz y seguridad de la población, el empleo y la proyección social".

Concluyó su discurso con una petición de orientación de las agencias especializadas en el tema y de "apoyo financiero de filántropos" para contribuir al trabajo de mejora de Honduras, un país "con un futuro promisorio".